{"id":26591,"date":"2024-08-01T12:00:00","date_gmt":"2024-08-01T17:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/?p=26591"},"modified":"2024-08-05T14:50:58","modified_gmt":"2024-08-05T19:50:58","slug":"feminicidios-problema-de-genero-o-problema-estructural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/?p=26591","title":{"rendered":"Feminicidios \u00bfProblema de g\u00e9nero o problema estructural?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/feminicidios-1024x683.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-26592\" style=\"width:640px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/feminicidios-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/feminicidios-300x200.jpeg 300w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/feminicidios-768x512.jpeg 768w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/feminicidios.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-black-color\">Foto: Doomo Editorial<\/mark><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f3ab1d681582feb1f1ed80f92302325a\">Los feminicidios siguen en aumento en Colombia y en Latinoam\u00e9rica. Hasta mayo de 2024, el observatorio colombiano de feminicidios report\u00f3 375 casos, lo que representa un incremento del 27% con respecto al mismo periodo del 2023. La primera vez que se tipific\u00f3 este tipo concreto de violencia, fue en 2015, gracias a las luchas que se ven\u00edan dando en el pa\u00eds en contra del asesinato de mujeres y particularmente el feminicidio de Rosa Elvira Cely, donde hubo una respuesta tard\u00eda de las ambulancias, negligencia del sistema de salud, revictimizaci\u00f3n por parte de la polic\u00eda y la Alcald\u00eda de Bogot\u00e1 quien culp\u00f3 a Rosa. Este lamentable echo y la lucha popular por justicia para estas mujeres llev\u00f3 a la ley 1761 del 2015, tambi\u00e9n conocida como la ley Rosa Elvira Cely, que reconoce como feminicidio los asesinatos a mujeres por ser mujeres. Sin embargo, 9 a\u00f1os despu\u00e9s. la fiscal\u00eda sigue sin tipificar muchos asesinatos como feminicidios, dado que algunos casos est\u00e1n en el marco de violencia interpersonal, en la que las mujeres son acusadas de agresi\u00f3n por defenderse de sus victimarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-047b472dc794800baefb4900c66ce562\">Ante la oleada de feminicidios, este a\u00f1o el gobierno aprob\u00f3 la Ley 2356 que busca disminuir los beneficios de los victimarios, como la reducci\u00f3n de pena por buen comportamiento o la posibilidad de cumplir la condena en el domicilio, medidas que no son suficientes dado los pocos casos que llegan a juicio. Los feminicidios tienen un alto grado de impunidad en el pa\u00eds, siendo as\u00ed que solo 7.3% est\u00e1n en ejecuci\u00f3n de penas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ce847f35b98d3f479449c640abdc1520\">Tambi\u00e9n se cre\u00f3 la nueva patrulla p\u00farpura, para una mayor atenci\u00f3n de denuncias de violencia sexual como propuesta de feminizar la polic\u00eda e intentar dejar atr\u00e1s la mala imagen que tiene el pueblo de esta instituci\u00f3n, dado su nefasto actuar en casos como el asesinato de Rosa Elvira o las m\u00faltiples formas de represi\u00f3n (golpizas, violaciones, acoso sexual, amenazas y torturas) cometidas por el ESMAD y la polic\u00eda contra las mujeres populares que han salido a protestar exigiendo justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-29a07fb3cc46f41ad17a8e6008ab7945\"><strong>Los factores decisivos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5c9656debe0919025b746b87e2a2f784\">Al mirar las estad\u00edsticas de los informes de los feminicidios, la mayor\u00eda de las mujeres son de estratos 1,2 y 3, pertenecientes a la clase trabajadora y que residen en barrios populares. Muchas de las mujeres depend\u00edan econ\u00f3micamente de sus parejas o se encontraban en la pobreza, adem\u00e1s la mayor\u00eda son mujeres j\u00f3venes (20-25 a\u00f1os). Las mujeres populares son las m\u00e1s propensas de ser v\u00edctimas de muchos tipos de violencia y muchas son asesinadas a pesar de haber denunciado en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0095b05c94e6f00bbfa690c50829e023\">Los feminicidios son consecuencia de un problema estructural de la sociedad. las mujeres del pueblo (campesinas, obreras, trabajadoras populares, estudiantes, entre otras), adem\u00e1s de la explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n que vive todo el pueblo, se les ha asignado el trabajo gratuito de reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, sobre sus hombros recae la responsabilidad de la familia. Esto es mantenido por el machismo, ideolog\u00eda promovida por el imperialismo y reforzada por el Estado y sus instituciones, para asegurar que la mujer popular cumpla el papel que le han asignado en esta sociedad de objeto sexual y propiedad privada al servicio del gran capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e456ce3e5b89b8a6d7eecd638a85a5e3\">Los feminicidios son una forma de atemorizar a las mujeres frente a la lucha, frente a la defensa de sus derechos y su b\u00fasqueda de libertad, pero casos como el de Rosa Elvira, nos han educado en que la justicia la conquistamos con lucha y con la organizaci\u00f3n independiente del pueblo y las mujeres populares.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los feminicidios son una forma de atemorizar a las mujeres frente a la lucha,  pero con lucha y con  organizaci\u00f3n lograremos justicia.  <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":26592,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,115],"tags":[],"class_list":["post-26591","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carrusel","category-mujer"],"blocksy_meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26591"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26591\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26639,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26591\/revisions\/26639"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26592"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}