{"id":27909,"date":"2025-07-24T16:12:07","date_gmt":"2025-07-24T21:12:07","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/?p=27909"},"modified":"2025-07-24T16:12:08","modified_gmt":"2025-07-24T21:12:08","slug":"se-agudizan-los-desalojos-y-la-lucha-por-vivienda-en-el-valle-de-aburra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/?p=27909","title":{"rendered":"Se agudizan los desalojos y la lucha por vivienda en el Valle de Aburr\u00e1"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b3677c40bed2dea8d6894636d3daacfa\">El \u00c1rea Metropolitana del Valle de Aburr\u00e1, conformada por 10 municipios, tiene una poblaci\u00f3n cercana a los 4.119.000 habitantes que habitan 1.158 km\u00b2 de territorio. Lo anterior convierte al Valle de Aburr\u00e1 en un territorio densamente poblado, por encima del promedio mundial. Esta alta concentraci\u00f3n demogr\u00e1fica ha generado una fuerte presi\u00f3n sobre el territorio, limitando el acceso a la vivienda para amplios sectores del pueblo. Ante la falta de alternativas habitacionales, miles de familias humildes se ven obligadas a establecerse en las empinadas laderas del Valle de Aburr\u00e1, en condiciones precarias y, la mayor\u00eda de las veces, en zonas de alto riesgo. Hist\u00f3ricamente, estas zonas han sido pobladas por personas desplazadas producto de la guerra prolongada contra los campesinos. Despojadas de sus tierras, las familias campesinas llegan a la ciudad en busca de techo y una oportunidad para reconstruir sus vidas. Seg\u00fan cifras de la Personer\u00eda Distrital de Medell\u00edn (PDM), en 2023, m\u00e1s de 7.200 personas desplazadas llegaron a la ciudad, principalmente desde municipios como Quibd\u00f3, Ituango, Turbo, Caucasia y Apartad\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f329995ffbfcb71c5d50196c415e02a5\">A este \u00e9xodo rural se le suma el desplazamiento intraurbano. Enfrentamientos entre estructuras del crimen organizado han obligado a cientos de personas a abandonar sus hogares dentro de la misma ciudad. S\u00f3lo en 2023, la PDM contabiliz\u00f3 en 678 las v\u00edctimas de este tipo de desplazamiento. Otro aspecto que agrava la situaci\u00f3n es el papel, cada vez m\u00e1s determinante, del cambio clim\u00e1tico. La intensificaci\u00f3n de fen\u00f3menos extremos revela las precarias condiciones materiales de la vida en las laderas. Periodos secos m\u00e1s prolongados y luego temporadas de lluvias frecuentes y torrenciales, est\u00e1n golpeando la regi\u00f3n. El Sistema de Alertas Tempranas (SIATA) ha reportado un aumento alarmante en la intensidad y frecuencia de las precipitaciones, con registros de acumulaci\u00f3n por encima de los valores hist\u00f3ricos. En lo que va del a\u00f1o, se han reportado m\u00e1s de 1.200 emergencias ambientales, de las cuales, m\u00e1s de 600, ocurrieron en el mes de mayo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8bd8996c957718f02b50b3322b396f93\">Todos estos factores crearon el escenario que deriv\u00f3 en lo ocurrido en la madrugada del pasado 24 de junio en la vereda Granizal, frontera entre Bello y Medell\u00edn, donde un movimiento en masa desplaz\u00f3 cerca de 75.000 metros c\u00fabicos de tierra y arras\u00f3 con al menos 50 viviendas, dejando hasta el momento 27 muertos, por lo menos 1.600 afectados de 16 barrios, y seg\u00fan la comunidad, un n\u00famero indeterminado de desparecidos no reportados oficialmente (en su mayor\u00eda de origen venezolano). Ante la inoperancia del Estado, agravada por disputas jurisdiccionales entre municipios, la comunidad se organiz\u00f3 por su cuenta para atender la emergencia en las primeras horas. Las im\u00e1genes iniciales difundidas daban cuenta de la magnitud de la tragedia, lo que despert\u00f3 la solidaridad del pueblo: cientos de personas se desplazaron al barrio para remover tierra y buscar desaparecidos, se formaron cuadrillas populares de b\u00fasqueda y se acopiaron y distribuyeron las ayudas entre los damnificados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d4ae2edb383e9a5416906df91bbfdb82\">La comunidad ha denunciado que la tragedia est\u00e1 relacionada con la falla de una instalaci\u00f3n hidr\u00e1ulica que realiz\u00f3 Empresas P\u00fablicas de Medell\u00edn (EPM) en la cima de la monta\u00f1a. Aunque residentes llevan meses alertando sobre filtraciones y movimientos an\u00f3malos en el terreno, tanto EPM como las administraciones municipales de Bello y Medell\u00edn han optado por atribuir la tragedia exclusivamente a las intensas lluvias y al desbordamiento de la quebrada La Negra, evadiendo as\u00ed responsabilidades t\u00e9cnicas o estructurales. Asimismo, las administraciones municipales han \u201crecomendado\u201d la evacuaci\u00f3n de tres barrios aleda\u00f1os, pero sin ofrecer garant\u00edas para la reubicaci\u00f3n o alternativas habitacionales para las familias que lo perdieron todo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/atencion_en_granizal_2_1_0-2-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-27921\" style=\"width:533px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/atencion_en_granizal_2_1_0-2-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/atencion_en_granizal_2_1_0-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/atencion_en_granizal_2_1_0-2-768x576.jpg 768w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/atencion_en_granizal_2_1_0-2-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/atencion_en_granizal_2_1_0-2-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Deslizamiento en la vereda Granizal. Foto: Revista Cambio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4e461ae3452bf35223fd279b30ad0ea5\">No muy lejos de all\u00ed, en el cerro Pan de Az\u00facar, fueron demolidas 23 viviendas del barrio Villatina. Zona afectada por las lluvias del pasado mes de mayo, que hab\u00eda quedado inestable, y la respuesta de la alcald\u00eda de Medell\u00edn para atender la emergencia fue la expedici\u00f3n de una resoluci\u00f3n en la que s\u00f3lo se contempl\u00f3 la demolici\u00f3n de las viviendas. La comunidad, que intent\u00f3 resistirse a la violenta medida, denunci\u00f3 que la administraci\u00f3n carece de protocolos claros para atender este tipo de contingencias y que el sistema de alertas no funcion\u00f3 de manera efectiva, ya que la advertencia lleg\u00f3 demasiado tarde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-bee8325b93bbb157afc104021cb875c2\">Lo anterior se suma a lo ocurrido al suroccidente de Medell\u00edn, en el corregimiento de Altavista, donde la situaci\u00f3n se repiti\u00f3: la alcald\u00eda ejecut\u00f3 violentos desalojos. Habitantes denunciaron que, en algunos casos, el procedimiento de desalojo se llev\u00f3 a cabo a\u00fan con animales y enseres dentro de las viviendas, lo que increment\u00f3 las p\u00e9rdidas para las familias que ya enfrentaban una dif\u00edcil situaci\u00f3n tras las intensas lluvias.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"862\" height=\"501\" src=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-27.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-27910\" style=\"width:500px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-27.png 862w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-27-300x174.png 300w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-27-768x446.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 862px) 100vw, 862px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">En Medell\u00edn y en Caldas habitantes denuncian procedimientos irregulares y agresiones f\u00edsicas a ni\u00f1os y personas mayores. Foto: Colombia Informa<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fd1d167aed68d81bead2c3db98602448\">Para la comunidad, la zozobra no para. Aunque no hay una cifra exacta, se habla de hasta 166 \u00f3rdenes de \u201cevacuaci\u00f3n definitiva\u201d emitidas tras las lluvias de mayo. Algunos vecinos del barrio han denunciado que los censos de afectados, realizados por funcionarios de la alcald\u00eda para gestionar ayudas, han sido utilizados para emitir las \u00f3rdenes de desalojo. Seg\u00fan los testimonios, la firma de \u201crecibido\u201d en estos documentos, fue interpretada y asumida, por parte de la Alcald\u00eda, como un consentimiento para la demolici\u00f3n de las viviendas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"575\" src=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-29-1024x575.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-27912\" srcset=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-29-1024x575.png 1024w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-29-300x168.png 300w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-29-768x431.png 768w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-29.png 1039w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Enfrentamientos entre la polic\u00eda y j\u00f3venes populares. Foto: Teleantioquia<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f6ab31bfd11c0c382ea91f8637c39666\">La crisis que atraviesa el Valle de Aburr\u00e1 pone en evidencia un factor com\u00fan que no puede seguir siendo ignorado: la problem\u00e1tica de la vivienda. Los hechos son testarudos: la combinaci\u00f3n de pobreza, desplazamiento forzado en el campo y el colapso ambiental, han derivado en una crisis habitacional que afecta principalmente a la capa m\u00e1s pobre del pueblo. Sin embargo, la respuesta institucional ha sido no solo insuficiente, sino que ha agravado la situaci\u00f3n. Los procedimientos de desalojo y demolici\u00f3n los ha encabezado la Secretar\u00eda de Seguridad de Medell\u00edn, quienes llegan con funcionarios, t\u00e9cnicos y polic\u00eda para realizar lo que la prensa burguesa ha llamado \u201cevacuaciones humanitarias\u201d. Lejos de ofrecer soluciones preventivas, los desalojos y las demoliciones se han convertido en la \u00fanica respuesta de la Alcald\u00eda de Medell\u00edn para atender la crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-84a084d314222105e4e46a069e052621\">Ante la emergencia habitacional desatada tras las lluvias de mayo, la respuesta institucional se ha limitado a evacuar y demoler, sin ofrecer soluciones concretas para reubicar a las decenas de familias que han quedado sin techo. Aunque existen medidas temporales, como el alojamiento en albergues o el pago de hasta tres meses de arriendo, estas no abordan de fondo la crisis habitacional, dejando a las personas en una situaci\u00f3n de incertidumbre. Esta falta de soluciones permanentes es algo que los vecinos de Altavista han denunciado con claridad. De hecho, la comunidad se organiz\u00f3 para evitar quedar en la calle, y la juventud del barrio respondi\u00f3 con barricadas y enfrentamientos callejeros frente a las fuerzas policiales antidisturbios, haci\u00e9ndole frente a la pol\u00edtica antipopular de la alcald\u00eda de turno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a9b1a12776f997f8c7456e7e92c07146\">Las comunidades exigen respuestas integrales. El Estado debe priorizar la inversi\u00f3n en infraestructura en los barrios m\u00e1s afectados, garantizando que las familias puedan habitar de forma segura. Esto implica no solo la construcci\u00f3n de viviendas adecuadas, sino tambi\u00e9n la implementaci\u00f3n de sistemas de alcantarillado, mejoramiento de v\u00edas y acceso a servicios b\u00e1sicos. Las familias afectadas no se oponen a la reubicaci\u00f3n, pero s\u00ed exigen garant\u00edas dignas para ello. Para ser reubicadas, es fundamental que salgan de su predio con la garant\u00eda de que habitar\u00e1n otro en mejores condiciones y que no van a adquirir deudas con el sistema financiero en el marco de los p\u00edrricos programas de vivienda popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b4785d0c1c4a825cd480cce1dbf6248a\">La combinaci\u00f3n de factores que hemos descrito -presi\u00f3n demogr\u00e1fica, falta de acceso a la vivienda y colapso ambiental- configuran un escenario en el que la lucha por el derecho a la vivienda va tomando cada vez m\u00e1s fuerza en diferentes barrios del Valle de Aburr\u00e1. Precisamente en estos espacios, donde las condiciones de densidad poblacional son mayores y las comunidades ya han logrado asentarse y construir sus propias calles y zonas de espacio p\u00fablico, es donde la lucha por la vivienda se ha fortalecido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-dc65ab2e7ed6b1e7654823f47c5ebe5c\">Esta resistencia no es nueva ni aislada. Ya han sido muchos los casos, en el pasado, en los que las masas han derrotado por la fuerza los intentos de desalojo por parte del Estado. Moravia, por ejemplo, es de los pocos barrios populares de origen informal que no queda en ladera, su reconocimiento y legalizaci\u00f3n se dio producto de la intensa lucha que dieron por d\u00e9cadas sus habitantes contra los mega operativos policiales que buscaban desalojarlos. El barrio es un referente de la lucha por la vivienda en Medell\u00edn. De manera similar, en el barrio La Nueva Jerusal\u00e9n, la comunidad tambi\u00e9n gan\u00f3 su vivienda a trav\u00e9s de una lucha que incluy\u00f3 barricadas y enfrentamientos. Estos ejemplos evidencian que, la bandera de la lucha por la vivienda en el Valle de Aburr\u00e1 no ha parado y el pueblo est\u00e1 dispuesto a defender lo que ha construido, porque la vivienda es un derecho y ser lanzados a la calle no es una opci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-21509897d247bc4bbb4a744861007b0e\">Adem\u00e1s, el problema de la vivienda no solo se da en nuestro pa\u00eds sino que es una lucha hist\u00f3rica que han dado las masas populares contra la opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n, as\u00ed lo demuestra el revolucionario y comunista F. Engels en su texto, <em>Contribuci\u00f3n al problema de la vivienda, \u201c<\/em>Esta penuria de la vivienda no es peculiar del momento presente; ni siquiera es una de las miserias propias del proletariado moderno a diferencia de todas las clases oprimidas del pasado; por el contrario, ha afectado de una manera casi igual a todas las clases oprimidas de todos los tiempos. Para acabar con esta penuria de la vivienda no hay m\u00e1s que un medio: abolir la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n de las clases laboriosas por la clase dominante. Lo que hoy se entiende por penuria de la vivienda es la particular agravaci\u00f3n de las malas condiciones de habitaci\u00f3n de los obreros a consecuencia de la afluencia repentina de la poblaci\u00f3n hacia las grandes ciudades; es el alza formidable de los alquileres, una mayor aglomeraci\u00f3n de inquilinos en cada casa y, para algunos, la imposibilidad total de encontrar albergue. Y esta penuria de la vivienda da tanto que hablar porque no afecta s\u00f3lo a la clase obrera, sino igualmente a la peque\u00f1a burgues\u00eda\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos desalojos evidencian que,  la lucha por vivienda en el Valle de Aburr\u00e1 no ha parado y el pueblo est\u00e1 dispuesto a defender lo que ha construido.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":27911,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4],"tags":[],"class_list":["post-27909","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carrusel","category-colombia"],"blocksy_meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27909","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27909"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27909\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27922,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27909\/revisions\/27922"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/27911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27909"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27909"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27909"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}