{"id":28760,"date":"2026-03-09T16:18:20","date_gmt":"2026-03-09T21:18:20","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/?p=28760"},"modified":"2026-03-27T23:34:53","modified_gmt":"2026-03-28T04:34:53","slug":"viva-el-21-de-febrero-dia-de-la-lucha-campesina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/?p=28760","title":{"rendered":"\u00a1Viva el 21 de febrero, d\u00eda de la lucha campesina!"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-palette-color-2-color has-alpha-channel-opacity has-palette-color-2-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-86d323b18952cc2bcafd209565fd00fb\"><strong>\u00a1Tomar todas las tierras del latifundio! \u00a1Muerte al imperialismo!<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"437\" height=\"687\" src=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-28762\" srcset=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image.png 437w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-191x300.png 191w\" sizes=\"auto, (max-width: 437px) 100vw, 437px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-adb7e16c9d2879aab84b9aef7fb6ba90\">En este mes conmemoramos aquel 21 de febrero de 1971 que pas\u00f3 a la historia como s\u00edmbolo de lucha campesina. Ese d\u00eda, el campesinado de Colombia, organizado bajo la gu\u00eda de la Asociaci\u00f3n Nacional de Usuarios Campesinos -l\u00ednea Sincelejo<sup>1<\/sup>&#8211; protagoniz\u00f3 tomas de tierras simult\u00e1neas por todo el pa\u00eds. La cifra de haciendas recuperadas es incierta, pero fueron al menos 600; algunos hablan incluso de 1000. Este hito plasm\u00f3 en los hechos las palabras de orden de la lucha campesina: \u00abla tierra es pa&#8217;l que la trabaja\u00bb. La conmemoraci\u00f3n de este d\u00eda no se enmarca tan solo en una celebraci\u00f3n de haza\u00f1as pasadas, sino que enuncia la herencia que el movimiento campesino debe retomar para avanzar en resolver los problemas estructurales de la Naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d2846d47223e34e19c165471fbd7b8db\"><strong>El problema estructural: la propiedad de la tierra<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d4d91242b89e0d05c975adeb9e8ba7aa\">La corona espa\u00f1ola en la \u00e9poca de la conquista y la colonia implant\u00f3 un r\u00e9gimen feudal cuya base fue el monopolio feudal de la tierra. Los diferentes procesos econ\u00f3micos y pol\u00edticos vividos en el campo colombiano y en el territorio nacional, entre ellos el desplazamiento forzado sistem\u00e1tico del cual ha sido v\u00edctima la poblaci\u00f3n campesina de nuestro pa\u00eds, no se corresponde con el nacimiento de una vigorosa burgues\u00eda agr\u00edcola y de un proletariado propiamente dichos. Por el contrario, estas olas de despojo de tierra a la poblaci\u00f3n campesina han fortalecido las viejas oligarqu\u00edas rurales y han dado continuidad a la propiedad feudal de la tierra. La explotaci\u00f3n de la clase terrateniente sobre el campesinado continua con nuevas formas semifeudales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5cf5cc7a46efa36f6dead6b787f6a618\">La base del problema es, y ha sido siempre, la estructura de propiedad de la tierra. Las cifras son contundentes. Seg\u00fan el informe \u00abFragmentaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de la propiedad rural en Colombia\u00bb del Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi (IGAC), los latifundios, entendidos como predios de m\u00e1s de 200 hect\u00e1reas, representan apenas el 0,8% de los predios rurales con vocaci\u00f3n agr\u00edcola, pero abarcan nada menos que el 44% de las hect\u00e1reas. En el extremo opuesto, el 65,8% de los predios son microfundios de menos de 3 hect\u00e1reas, que apenas comprenden el 4% del territorio. Otra medici\u00f3n del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sostiene que el 52,2% de los predios agr\u00edcolas son latifundios, considerando una medida superior a las 500 hect\u00e1reas, y est\u00e1n en manos de un poco m\u00e1s del 1% de los propietarios. Esta estructura de concentraci\u00f3n no es un dato fr\u00edo: es la base material de la opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-df844726c515ea5e4a4abbf5c5c2dbb9\"><strong>Relaciones de servidumbre en el campo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ee649522ee49b413764106775132a45a\">La explotaci\u00f3n del campesinado se expresa fundamentalmente a trav\u00e9s de relaciones semifeudales que perpet\u00faan su sometimiento a terratenientes y grandes burgueses. Estas relaciones operan mediante mecanismos que van desde, por ejemplo, los administradores de fincas, donde trabaja toda la familia, toda la semana sin descanso, a cambio de un solo salario, muchas veces inferior al m\u00ednimo. La familia campesina accede porque, como \u00abatractivo extra\u00bb de este trabajo, el terrateniente le permite criar animales, le \u00abregala\u00bb una cantidad de leche o le asigna una parcela para cultivar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f8ffd44e3a7bb0221e2a758fc342bbd6\">Otro ejemplo muy com\u00fan es que el terrateniente \u00abpermite\u00bb que el campesino trabaje por un tiempo una parcela de su tierra a cambio de dejarla apta para la producci\u00f3n agropecuaria. En otros casos, el campesino limpia el monte para las vacas del terrateniente y recibe como pago la madera que \u00e9l mismo cort\u00f3, la cual, mediante un trabajo intenso de toda la familia, puede convertir en carb\u00f3n vegetal que no le alcanza para subsistir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2a7a10693dac5a599b2b4ec15e1ddf72\">La agroindustria representa apenas el 7% del total de hect\u00e1reas con vocaci\u00f3n agropecuaria en Colombia y constituye la plantaci\u00f3n de grandes extensiones de monocultivos, principalmente de palma, ca\u00f1a y banano. En ella, los pagos son a destajo, las condiciones de trabajo son totalmente precarias y las jornadas superan el pago recibido. Esta agroindustria tambi\u00e9n se alimenta de los peque\u00f1os parceleros que nutren con su producci\u00f3n los centros de acopio, recibiendo ellos apenas lo suficiente para subsistir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1704dd749add8e3fc76b07960381315f\">El panorama del campo colombiano presenta entonces a un campesinado en constante ruina, obligado a someterse a la opresi\u00f3n de la clase terrateniente, a quien, adem\u00e1s, en \u00abagradecimiento\u00bb por permitirle trabajar, le regala a\u00fan m\u00e1s de su trabajo arreglando cercas, atendiendo animales o realizando cualquier labor agr\u00edcola que surja. Como si eso no bastara, se convierte tambi\u00e9n en bot\u00edn pol\u00edtico del terrateniente, sometiendo sus posiciones, opiniones y su voto a la voluntad de este.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-88b5b4aa02db78525d8e9171e59aa8c9\">Esto no ser\u00eda posible sin el monopolio feudal de la tierra que la clase terrateniente ejerce. Precisamente a esto se refer\u00edan los compa\u00f1eros de la ANUC cuando, defendiendo la toma de tierras, planteaban: \u00abLas tomas de tierra no son sino una protesta consciente de los campesinos por la situaci\u00f3n inhumana de miseria y pobreza en que han tenido que vivir por culpa de la injusta distribuci\u00f3n de la propiedad de la tierra. Los campesinos sin tierra hemos sido explotados durante siglos, enga\u00f1ados con promesas electorales y llevados a pelear entre nosotros mismos\u00bb<sup>2<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-77c595c87dcd99f2143a4556613b6043\"><strong>El fracaso de la reforma agraria<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c6cdde4fa0481427f37559af6e895bf1\">Hoy, como en 1968, asistimos a otro fracaso de la prometida reforma agraria. La meta, heredada del gobierno de Santos y no modificada por el actual, era comprar 1.5 millones de hect\u00e1reas para entregar a campesinos. Hasta ahora, el gobierno ha cumplido con 19% de esa meta: 278.000 hect\u00e1reas adquiridas mediante compra directa. Incluyendo tierras de la SAE o del Fondo de V\u00edctimas, la cifra alcanza las 446.000 hect\u00e1reas. De estas tierras tan solo se han dado a los campesinos 63.493 en entrega definitiva a febrero 2026.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-62531d021c3525486bca327a1fb2a112\">Para dimensionar la pobreza de esta cifra, basta compararla con la magnitud del despojo y la tierra ociosa. Seg\u00fan el director de la Unidad de Restituci\u00f3n de Tierras, Giovani Yule, el despojo supera todos los c\u00e1lculos. Si bien la Ley 1448 de 2011 part\u00eda de una base de 8 millones de hect\u00e1reas despojadas, hoy se habla de 12 millones. Las 63.493 hect\u00e1reas en entrega definitiva representan apenas el 0.5% de lo despojado. Al mismo tiempo, Colombia tiene 16 millones de hect\u00e1reas aptas para cultivar que permanecen ociosas. As\u00ed que lo entregado equivale tambi\u00e9n a menos del 0.4% de esa tierra improductiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1299f82436f7dd6549bad0e895d14aeb\">El problema de fondo es que una \u00abreforma agraria\u00bb a cuentagotas no resuelve la estructura del latifundio. Su \u00fanico efecto es contener la fuerza del campesinado con migajas y promesas, mientras se mantiene intacto el poder de la clase terrateniente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cf94168445bf8d8fa16e4fbffe6a5a12\"><strong>Comprar no es lo mismo que expropiar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-dd33e8b2b835f05f17e3b70e2a1e54c9\">La pol\u00edtica de \u00abventa voluntaria\u00bb no es nueva. Repite la f\u00f3rmula del Banco Mundial de los a\u00f1os 90: el Estado negocia con el terrateniente pagando a precio de mercado. Es decir, le pagamos al latifundista para que, \u00abgenerosamente\u00bb, nos devuelva lo que nunca debi\u00f3 arrebatar. El proceso es tan lento y burocr\u00e1tico que, mientras se \u00abnegocia\u00bb, el campesino sigue esperando y el latifundio respira tranquilo. Este modelo de \u00abreforma agraria asistida por el mercado\u00bb es un fracaso anunciado, probado en Paraguay, Brasil y ahora en Colombia: no se toca el latifundio, no se expropia, no se rompe el monopolio de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-145b7860f96ad02ea9418dcb7ba85911\">El caso de Caloto (Cauca) es emblem\u00e1tico. La ANT compr\u00f3 23 predios de Alberto Bernal Seijas, condenado por la masacre de El Nilo en 1991. A trav\u00e9s de testaferros, la familia Bernal recibi\u00f3 $18.516 millones por 285 hect\u00e1reas que el movimiento ind\u00edgena ya hab\u00eda recuperado de hecho tras 20 a\u00f1os de lucha. El Estado termin\u00f3 pag\u00e1ndole a quienes perpetuaron la masacre por unas tierras que en la pr\u00e1ctica ya no le pertenec\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f015f26b6df11305271ada5530c2a0aa\">En San Marcos (Sucre) se compraron 13 predios a Agrolonja Ltda. en zonas de alto riesgo de inundaci\u00f3n. En dos de ellos, la mayor\u00eda de la tierra era inutilizable, y en otros dos, la compra se orden\u00f3 sin los estudios agron\u00f3micos ni control de calidad previos. Se giraron $20.795 millones por 795 hect\u00e1reas. Lejos de debilitar al latifundio, estas compras lo fortalecen, inyect\u00e1ndole recursos millonarios a cambio de tierras improductivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3be2ced31b4a909b536a5a6fd65ba7c4\">Para barrer con las relaciones de atraso, es necesario acabar con el latifundio, con su poder econ\u00f3mico, pol\u00edtico y militar. Y esto no se hace a punta de firmar en notaria p\u00fablica que no se va a expropiar ninguna hect\u00e1rea, como hizo Petro durante campa\u00f1a para ganarse la aprobaci\u00f3n de los terratenientes,&nbsp; muy al contrario, es fundamental que el campesinado tome todas las tierras del latifundio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a5640b01d4c7e29ea0a6bc4152fe1b72\"><strong>El latifundio como reserva del imperialismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e4f9f9a214ce95a70d4e08976606e087\">La lucha por la tierra no es solo un problema interno; est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a la dominaci\u00f3n imperialista. Los compa\u00f1eros de la ANUC lo entend\u00edan perfectamente en 1971, cuando declararon:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2f6ae48d89e5b5fa26088ca55de1fab1\">\u00abLas tomas de tierra no son sino una protesta consciente de los campesinos por la situaci\u00f3n inhumana de miseria y pobreza en que han tenido que vivir por culpa de la injusta distribuci\u00f3n de la propiedad de la tierra. Los campesinos sin tierra hemos sido explotados durante siglos, enga\u00f1ados con promesas electorales y llevados a pelear entre nosotros mismos en nombre de banderas azules o rojas. Llamamos a la unidad de todo nuestro pueblo explotado en la lucha contra el capitalismo y el imperialismo que son nuestros enemigos principales. La tierra que hoy ha sido recuperada por nuestros compa\u00f1eros, es del pueblo, jam\u00e1s la devolveremos a la oligarqu\u00eda\u00bb .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-bfd4b3c1839eb8e8747da2184cd8293f\">Hasta aqu\u00ed hemos mencionado uno de los problemas estructurales de nuestra naci\u00f3n: la concentraci\u00f3n de la tierra. Pero este problema obedece a otro tambi\u00e9n estructural: la dominaci\u00f3n imperialista. En el mundo existe un peque\u00f1o pu\u00f1ado de pa\u00edses, los pa\u00edses imperialistas, que oprimen al resto, los pa\u00edses colonias y semicolonias. Al respecto, Stalin menciona: \u00abLa exportaci\u00f3n intensificada del capitalismo a las colonias y los pa\u00edses dependientes; la extensi\u00f3n de las &#8216;esferas de influencia&#8217; y de los dominios coloniales, que llegan a abarcar todo el planeta; la transformaci\u00f3n del capitalismo en un sistema mundial de esclavizaci\u00f3n financiera y de opresi\u00f3n colonial de la gigantesca mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n del Globo por un pu\u00f1ado de pa\u00edses &#8216;adelantados&#8217;; todo esto ha dividido a la poblaci\u00f3n del planeta en dos campos: el de un pu\u00f1ado de pa\u00edses capitalistas &#8216;adelantados&#8217;, que explotan y oprimen vastas colonias y vastos pa\u00edses dependientes, y el de la enorme mayor\u00eda de colonias y pa\u00edses dependientes, que se ven obligados a luchar por liberarse del yugo imperialista\u00bb<sup>3<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2eebeb68591e584fad5e7c80d21946e0\">Nuestro pa\u00eds es precisamente una semicolonia, principalmente dominada por el del imperialismo yanqui. Al sufrir la dominaci\u00f3n imperialista, las viejas relaciones feudales no desaparecieron, sino que a\u00fan perviven por injerencia e inter\u00e9s del imperialismo, como forma de realizar su dominaci\u00f3n. Algo similar sucedi\u00f3 en China. Mao Tse Tung lo describe as\u00ed: \u00abEl imperialismo se al\u00eda en primer t\u00e9rmino con las capas dominantes del r\u00e9gimen social precedente \u2014los se\u00f1ores feudales y la burgues\u00eda comercial-usurera\u2014, contra la mayor\u00eda del pueblo. En todas partes, el imperialismo intenta preservar y perpetuar todas aquellas formas de explotaci\u00f3n pre-capitalistas (particularmente en el campo), que son la base de la existencia de sus aliados reaccionarios\u00bb<sup>4<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1e3e2809fe7a3816a55c79df0bb7897d\">El inter\u00e9s fundamental del imperialismo es la superexplotaci\u00f3n de nuestros pueblos: obtener materias primas baratas y mantener los salarios m\u00e1s bajos que en sus pa\u00edses de origen. Esta superexplotaci\u00f3n descansa directamente sobre la ruina econ\u00f3mica del campesinado. Un campesinado sin tierra, o con tierra insuficiente, se ve obligado a producir los alimentos de la canasta familiar a precios de miseria y a engrosar las filas de mano de obra superexplotada en las ciudades y en los megaproyectos. Los bajos costos de los alimentos, basados en esta ruina, son la base para mantener deprimidos los salarios de toda la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-244a4c384b248469c5c86b860a30e5d9\">Esta ruina campesina, condici\u00f3n necesaria para el saqueo imperialista, solo es posible gracias al monopolio de la tierra en manos de los terratenientes y las relaciones de servidumbre. El campesino est\u00e1 cercado por el latifundio, no tiene tierra o tiene tierra de muy baja calidad y escasa para prosperar. Por tanto, se ve obligado a someterse al yugo del terrateniente, la gran burgues\u00eda y el imperialismo. El latifundio es imprescindible para el imperialismo. Por eso lo mantiene, alienta y protege. Es agente del imperialismo, garantiza tierra y producci\u00f3n agr\u00edcola a costos que permiten extraer la ganancia m\u00e1xima, oprimiendo al campesinado y facilitando el saqueo de nuestros recursos. Tambi\u00e9n es imprescindible para la gran burgues\u00eda nacional, garantiz\u00e1ndole ganancias mediante la exportaci\u00f3n de productos agr\u00edcolas y mineros, producci\u00f3n de alimentos a bajo costo y un flujo constante de mano de obra barata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16138698c73604854fe8ac7620d3797a\">Por eso el imperialismo y la gran burgues\u00eda se empe\u00f1an en entregar a los latifundistas todos los medios para conservar su propiedad. Ellos son c\u00f3mplices y art\u00edfices de los m\u00e1s grandes cr\u00edmenes contra el campesinado. El paramilitarismo es expresi\u00f3n y fruto del inter\u00e9s por mantener el monopolio sobre la tierra .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cb2f726b3a0ba74052778d273e7fe338\">Estos problemas estructurales, la dominaci\u00f3n imperialista y la concentraci\u00f3n de la tierra, est\u00e1n estrechamente relacionados. No es casualidad que la ANUC llamara a la unidad del pueblo contra el imperialismo. Por la lucha contra los terratenientes, pero tambi\u00e9n por la lucha contra el imperialismo que se expres\u00f3 aquel 21 de febrero con las cientos de tomas de tierras alrededor del pa\u00eds, es que celebramos este d\u00eda como el d\u00eda de la lucha campesina.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3a7bec25caec18280dc31d1d03edebdb\"><strong>Hacia la revoluci\u00f3n agraria<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16d041dc89fd4df3411880faf616ef54\">La bandera de la lucha por tierra para quien la trabaja, levantada por la ANUC, sigue vigente. Nace de la vida campesina, de su permanente ruina al estar cercado por el latifundio y tener que someterse a los due\u00f1os de la tierra por miserias apenas suficientes para sobrevivir. Es una bandera vigente y revolucionaria, pues dirige la furia campesina cultivada durante siglos contra el terrateniente, agente directo del imperialismo en nuestro pa\u00eds, pilar de su dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-418d5311acf8452a445214aaad0c5603\">El camino del campesino para conquistar la tierra es el camino que sigui\u00f3 la ANUC l\u00ednea Sincelejo: tomar las tierras de los terratenientes, en vez de esperar que las promesas de reforma agraria se cumplan. Con la lucha revolucionaria por la tierra, el campesinado y el pueblo en nuestro pa\u00eds tienen que construir tambi\u00e9n el camino para derrotar la dominaci\u00f3n imperialista y la subyugaci\u00f3n de la gran burgues\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7d67c9c7a3ad2dda58aa54202fcc809b\">La consigna de \u00abla tierra es pa&#8217;l que la trabaja\u00bb nos tiene que llevar a la consigna de \u00a1tomar todas las tierras del latifundio!, y esta a su vez nos llevar\u00e1 a la consigna de \u00a1muerte al imperialismo!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"890\" height=\"712\" src=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-28765\" srcset=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1.png 890w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1-300x240.png 300w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1-768x614.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 890px) 100vw, 890px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-25a6f4a3cdcbbeea9c0f45d07fd6ab93\"><strong>Notas:<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c18a72133f65c2c581ab783e5f5ec88f\">1.&nbsp;Sobre la l\u00ednea Sincelejo y la l\u00ednea Armenia, Nueva Democracia, en su art\u00edculo \u00a1A tomar todas las tierras del Latifundio! plantea: \u201cLa unidad del pueblo en contra de las clases dominantes, solo podr\u00eda ser lograda mediante la divisi\u00f3n con los sectores que segu\u00edan al gobierno y estaban en contra la lucha independiente y combativa. Es as\u00ed como la ANUC se divide en dos l\u00edneas, la l\u00ednea Armenia, que era la oficialista y burocr\u00e1tica, dirigida por oportunistas y logrando embaucar a unas cuantas masas confundidas. Y la l\u00ednea Sincelejo que revindicaba que fueran los mismos campesinos por las v\u00edas de hecho quienes har\u00edan la reforma agraria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-03c39879495850a49cd2743dc862560d\">2.&nbsp;. Anuc 1971, reproducido en Meertens, Donny, Ensayos sobre tierra, violencia y g\u00e9nero, Universidad Nacional, 2000, pp. 237-238.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-597678f1ad0fc7d199965bad489e86f7\">3.&nbsp;J. V. Stalin, <em>Los fundamentos del leninismo<\/em>, OC, Lenguas extranjeras, Mosc\u00fa, 1953 versi\u00f3n digital T. XI, pp. 33-34, negrillas nuestras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d68d7e9e9988f061b928f30aede4034\">4.&nbsp;Presidente Mao, <em>La revoluci\u00f3n China y el Partido Comunista de China,<\/em>OE, Ediciones en Lenguas Extranjeras de Pekin, T. 2, p. 323, negrillas nuestras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este mes conmemoramos aquel 21 de febrero de 1971 que pas\u00f3 a la historia como s\u00edmbolo de lucha campesina. Ese d\u00eda, el campesinado de Colombia, organizado bajo la gu\u00eda de la Asociaci\u00f3n Nacional de Usuarios Campesinos -l\u00ednea Sincelejo1- protagoniz\u00f3 tomas de tierras simult\u00e1neas por todo el pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":28765,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[241,4,144],"tags":[],"class_list":["post-28760","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucha-antiimperialista","category-colombia","category-lucha-por-la-tierra"],"blocksy_meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28760"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29013,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28760\/revisions\/29013"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/28765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}