{"id":29176,"date":"2026-05-03T15:17:18","date_gmt":"2026-05-03T20:17:18","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/?p=29176"},"modified":"2026-05-03T15:17:20","modified_gmt":"2026-05-03T20:17:20","slug":"editorial-defender-la-democracia-y-recuperar-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/?p=29176","title":{"rendered":"Editorial &#8211; Defender la democracia y recuperar la esperanza"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-vivid-red-color has-alpha-channel-opacity has-vivid-red-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"556\" src=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/nueva-demnocra-1024x556.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-29177\" style=\"aspect-ratio:1.8407932450104187;width:954px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/nueva-demnocra-1024x556.png 1024w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/nueva-demnocra-300x163.png 300w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/nueva-demnocra-768x417.png 768w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/nueva-demnocra-1536x834.png 1536w, https:\/\/nuevademocracia.com.co\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/nueva-demnocra-2048x1113.png 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6202ad898ecbe9d624ed9f966b810e04\">Que el Estado m\u00e1s explotador, guerrerista y genocida del mundo, encabezado por el asesino de Donald Trump, env\u00ede \u201cobservadores electorales\u201d para vigilar las elecciones en Colombia y que el Consejo Nacional Electoral (CNE) reconozca y acredite a la Embajada de Estados Unidos y a 86 de sus delegados como observadores internacionales para \u201cfortalecer la transparencia\u201d de las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026, evidencia el car\u00e1cter profundamente subordinado al imperialismo, principalmente al imperialismo estadounidense, de \u201cla democracia m\u00e1s larga de Am\u00e9rica Latina\u201d. Esto evidencia el estado de crisis y putrefacci\u00f3n de esta falsa democracia donde la injerencia extranjera se nos vende como transparencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-28bb39eafd7aa13570a87b78939d5788\">En 2022, la abstenci\u00f3n fue de 45,09% en las presidenciales y super\u00f3 el 50% en las legislativas. La abstenci\u00f3n es en realidad el gran \u201cpartido invisible\u201d, el verdadero ganador de las elecciones. M\u00e1s de la mitad del pa\u00eds decide no participar. A esto se suman los votos en blanco y nulos, cercanos al 2% en las \u00faltimas presidenciales, y un voto muchas veces condicionado por clientelismo, promesas de empleo, presi\u00f3n local o, simplemente, por el acto de votar contra otro candidato, todo menos un acto de democracia consciente y voluntaria. \u00bfEs el pueblo ignorante o indiferente? \u00bfO es que la idea de que en las elecciones se decide el destino del pa\u00eds es, en s\u00ed misma, una mentira?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-574b1261f2f3f672351958bfa98acde7\">Se exalta el ritual electoral como el acto supremo de la democracia, mientras la realidad social muestra otra cosa: entre 2016 y 2024, la Fiscal\u00eda General registr\u00f3 1.372 asesinatos, de los cuales 1.322 siguen en investigaci\u00f3n. De ese total, 793 no tuvieron avances significativos y, de los 529 restantes, 217 cuentan con sentencia condenatoria. Solo en 20 casos hubo sanciones contra los autores intelectuales. 187 l\u00edderes sociales asesinados en 2025 y 621 feminicidios solo entre enero y septiembre del mismo a\u00f1o. La crisis del sistema de salud es una de las expresiones m\u00e1s claras del fracaso estructural, mientras el ministro de Salud de este gobierno se lava las manos con declaraciones de que \u201cel problema es de gesti\u00f3n y no de financiaci\u00f3n\u201d. Las personas mueren esperando una cirug\u00eda o la cita con el especialista. Las cifras lo confirman: en 2025 se interpusieron m\u00e1s de 312.000 tutelas en salud, con un incremento de 47.500 casos en un solo a\u00f1o. Para el pueblo trabajador, acceder a la salud no es un derecho efectivo, pedir una cita con especialista es una haza\u00f1a y conseguir un tratamiento o una cirug\u00eda, un verdadero v\u00eda crucis. As\u00ed, la realidad cotidiana educa al pueblo, consciente o inconscientemente, a que el Estado y sus instituciones significan impunidad e insatisfacci\u00f3n de los derechos m\u00e1s b\u00e1sicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-30999a1641bec7cf6830c1186d9dd01e\">Siempre hay una explicaci\u00f3n lista del gobernante de turno. La culpa es de la oposici\u00f3n, porque \u201cno dej\u00f3 gobernar\u201d; del pasado presidente o gobierno, porque dej\u00f3 los problemas heredados; o de la guerrilla o del enemigo interno invisible. Pero esa narrativa de falsa polarizaci\u00f3n entre la extrema derecha y la falsa izquierda cumple la funci\u00f3n de ocultar deliberadamente que la ra\u00edz del problema no est\u00e1 en un gobierno u otro, sino en la propia estructura del Estado y en el car\u00e1cter de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-deb8f321437e368a1262c30403707921\">Los ingresos operacionales de las mil empresas no financieras m\u00e1s importantes \u2014que representan apenas el 0,05% de las m\u00e1s de dos millones de unidades econ\u00f3micas registradas en el pa\u00eds\u2014 equivalen al 83% del PIB. Adem\u00e1s, el 70% de estas empresas pertenece a conglomerados, ya sea como matriz o como subordinadas, lo que evidencia un alto grado de centralizaci\u00f3n del capital. Son los principales grupos econ\u00f3micos la Federaci\u00f3n Nacional de Cafeteros, el Grupo Sarmiento Angulo, el Grupo Ardila L\u00fclle, el Grupo Santo Domingo y el Sindicato Antioque\u00f1o, quienes someten toda la econom\u00eda nacional y la venden a los intereses del imperialismo. La tierra, principal factor productivo en \u201ceconom\u00edas atrasadas\u201d como la colombiana, est\u00e1 distribuida de manera profundamente inequitativa: el 1% de las fincas concentra el 81% de la tierra agr\u00edcola. As\u00ed, es una minor\u00eda \u2014terratenientes y grandes burgueses\u2014 la que concentra el poder y decide el rumbo del pa\u00eds, mientras la mayor\u00eda es explotada y excluida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f58934cff19a94048603ea6e4e1a7e6f\">As\u00ed, la polarizaci\u00f3n entre una supuesta izquierda y la extrema derecha busca ocultar una realidad m\u00e1s profunda: esta democracia, el Estado, los tres poderes, las fuerzas armadas y todo el entramado institucional son la continuidad del dominio de unas cuantas familias y grupos econ\u00f3micos sobre el pueblo trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13ea2d52ebffbcad56ec0fc701e00dd3\">Es cierto que, algunos gobiernos y candidatos de la llamada \u201cizquierda\u201d hablan del poder concentrado en manos de la oligarqu\u00eda y denuncian que unas pocas familias controlan la pol\u00edtica del pa\u00eds. Sin embargo, esas mismas denuncias, parad\u00f3jicamente, terminan siendo el mejor favor prestado a las clases dominantes. Pues imprimen a la p\u00fatrida politiquer\u00eda aires de renovaci\u00f3n, generan ilusiones en que el gobierno puede cambiar su car\u00e1cter y encauzan el descontento social hacia canales institucionales. Como lo sintetiz\u00f3 Alejandro Gaviria: \u201cmejor tener una explosi\u00f3n controlada con Petro que embotellar el volc\u00e1n\u201d. Este ha sido, en m\u00faltiples momentos de la historia del pa\u00eds, el papel de ciertos gobiernos que se presentan como de izquierda: canalizar el descontento social, administrarlo y, en \u00faltima instancia, contenerlo, sin transformar las estructuras de poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f1ec6ab1660b4f027b04b2281e58c4b6\">A finales de los a\u00f1os veinte y comienzos de los treinta, el movimiento obrero, campesino y popular atravesaba un importante auge \u2014con huelgas en los ferrocarriles, en el sector petrolero y en las bananeras, as\u00ed como asociaciones campesinas que luchaban por la tierra y se organizaban contra el poder terrateniente, incluyendo el hito de la insurrecci\u00f3n en L\u00edbano, Tolima, impulsada por el Partido Socialista Revolucionario\u2014, el gobierno de Alfonso L\u00f3pez Pumarejo lleg\u00f3 al poder con la promesa de profundas reformas sociales. Su programa, denominado \u201cLa Revoluci\u00f3n en Marcha\u201d, planteaba, entre otras cosas, una reforma agraria que supuestamente mejorar\u00eda las condiciones de vida del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e610db97b8ba0813ded02787950da3ee\">El ascenso de L\u00f3pez Pumarejo canaliz\u00f3 y desvi\u00f3 la fuerza del movimiento popular hacia la expectativa de cambios institucionales, debilitando su autonom\u00eda y capacidad de lucha. En la pr\u00e1ctica, su pol\u00edtica agraria termin\u00f3 favoreciendo a los terratenientes y al gran capital: promovi\u00f3 la mercantilizaci\u00f3n de la tierra, el cr\u00e9dito rural y la expansi\u00f3n capitalista en el campo, mientras la redistribuci\u00f3n efectiva fue marginal y lenta. El resultado fue la desmovilizaci\u00f3n y fragmentaci\u00f3n del movimiento campesino. La \u201cRevoluci\u00f3n en Marcha\u201d fue, en realidad, consecuencia del auge del movimiento popular de la d\u00e9cada anterior y preparaci\u00f3n del periodo denominado \u201cLa Violencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fe13f885596315175309ff69915756d8\">\u201cLa Violencia\u201d y luego el \u201cFrente Nacional\u201d mostraron c\u00f3mo el Estado alternaba el poder entre las clases dominantes, mientras el pueblo era reducido a carne de ca\u00f1\u00f3n en las disputas entre los de arriba. El pueblo fue reorganiz\u00e1ndose y luchando por tierra, pan y libertad. En los a\u00f1os 50 y 60, el pa\u00eds cont\u00f3 con un vigoroso movimiento campesino y revolucionario, en el que amplios sectores dejaron de ser carne de ca\u00f1\u00f3n de liberales y conservadores para asumir la bandera de la revoluci\u00f3n agraria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-abcbbcff24a126e4e2ef2c4cb08b32ff\">En ese contexto, el gobierno de Carlos Lleras Restrepo impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de la ANUC (Asociaci\u00f3n Nacional de Usuarios Campesinos) para encauzar institucionalmente la lucha agraria. Aunque sectores del campesinado utilizaron esta organizaci\u00f3n para impulsar tomas de tierras, tambi\u00e9n sirvi\u00f3 para corporativizar, dividir y desmovilizar parte del movimiento, subordin\u00e1ndolo a la l\u00f3gica estatal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-dd0e3e788560d91ad8bff75394cd1021\">Lleras Restrepo recorri\u00f3 distintas regiones del pa\u00eds con un discurso en el que afirmaba: \u201cEs un aspecto esencial de la reforma el de que aquellos campesinos que han pasado a\u00f1os y a\u00f1os trabajando en tierra ajena\u2026 se conviertan en propietarios\u201d. A\u00f1ad\u00eda adem\u00e1s: \u201cYa no podemos seguir viviendo una \u00e9poca de caciques\u2026 \u00a1Arriba los caciques mangoneando, abajo el pueblo obedeciendo!\u201d.As\u00ed, estas consignas, en la pr\u00e1ctica, dieron un respiro al Estado y a las clases dominantes, lavaron las instituciones de la sangre de la violencia contra el movimiento popular y prepararon la contrarreforma agraria, que vendr\u00eda despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3feb2337e80f9cf8ac798508cb389636\">En los a\u00f1os ochenta y noventa, el Estado promovi\u00f3 procesos de paz con distintas organizaciones guerrilleras. Lejos de significar una soluci\u00f3n estructural para las mayor\u00edas, estos acuerdos ten\u00edan como objetivo neutralizar los sectores que luchaban por reivindicaciones democr\u00e1ticas y revolucionarias. Al mismo tiempo, contribuyeron a legitimar el orden existente y la v\u00eda electoral, al integrar a antiguos actores insurgentes al sistema institucional. El resultado de la apertura \u201cdemocr\u00e1tica\u201d fue el exterminio de amplios sectores del movimiento popular \u2014como ocurri\u00f3 con la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica\u2014 a manos de fuerzas estatales y paraestatales, y el fortalecimiento del paramilitarismo en todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4d23969895f14a41741871e9e1ad2049\">Nuevamente, la \u201crenovaci\u00f3n institucional\u201d, la \u201creforma agraria\u201d, los \u201cacuerdos de paz\u201d y la \u201cConstituyente\u201d respondieron en buena medida al ascenso del movimiento popular y revolucionario y prepararon el ciclo siguiente: las sangrientas d\u00e9cadas de los noventa y los dos mil, caracterizadas por masacres paramilitares en connivencia con sectores del Estado y el respaldo del imperialismo estadounidense a trav\u00e9s del Plan Colombia. En ese periodo, entre 6 y 6,6 millones de hect\u00e1reas fueron despojadas a los campesinos (aproximadamente entre 1996 y 2006), y se cometieron entre 2.500 y 3.500 masacres en todo el pa\u00eds. Con ello se intent\u00f3 ahogar en sangre la lucha guerrillera y el movimiento popular y revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-46960aeffa8ddcdafbe209e3fb0cb19a\">Pero el pueblo, que siempre busca decidir su propio destino, fue acumulando resistencia. Especialmente la juventud dio muestras de organizaci\u00f3n y lucha popular, destac\u00e1ndose en las heroicas jornadas del 9 y 10 de septiembre, cuando el pueblo prendi\u00f3 fuego a unas 76 instalaciones de la Polic\u00eda en todo el pa\u00eds, y en el Gran Levantamiento Popular de 2021, cuando durante meses la juventud popular enfrent\u00f3 a las fuerzas del Estado en campo y ciudad. Esto evidenci\u00f3 nuevamente la crisis del orden existente y la necesidad, para las clases dominantes, de instaurar un nuevo ciclo de desviaci\u00f3n de la lucha popular, una estrategia de \u201ccambiar algo para que no cambie nada\u201d mediante la explosi\u00f3n controlada del movimiento popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fb9ceaccb405d2cf341a1493e876952e\">Hoy se le plantea a las masas populares el dilema: Cepeda o el regreso del uribismo. Pero quien prepara el regreso, con nuevo impulso, de la extrema derecha \u2014del uribismo o de sus nuevas formas\u2014 es precisamente el oportunismo pol\u00edtico, el petrismo, que al administrar el orden existente mientras agita banderas de cambio, termina cumpliendo un papel funcional a la reacci\u00f3n. Levantar las banderas de cambio para corporativizar y legitimar esta democracia es, en otras palabras, perfumar un bollo. Habla contra la oligarqu\u00eda, mientras promueve una alianza con Jos\u00e9 F\u00e9lix Lafaurie, presidente de Fedeg\u00e1n (representante de los terratenientes), y acuerdos con el Grupo Empresarial Antioque\u00f1o, Gilinski, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8c4b76f64f2ee9a16bc7ab61eff332f5\">La \u00fanica forma de detener el avance de \u201cla extrema derecha\u201d \u2014que tienen en el latifundio su base econ\u00f3mica y de reproducci\u00f3n ideol\u00f3gica, pol\u00edtica y social\u2014 no es el \u201cpacifismo\u201d de un gobierno oxidado por el oportunismo, sino el combate decisivo contra las fuerzas furibundas de la extrema derecha y sus grupos de exterminio al servicio del latifundio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c1ad444adc9099511bcaf1a42fe4c15e\">La democracia no reside en las elecciones de un Estado Burocratico-terriente. Ning\u00fan gobierno puede cambiar el car\u00e1cter profundamente dictatorial del Estado, que se sostiene sobre la estructura econ\u00f3mica del pa\u00eds y el entramado de poder de las clases dominantes: desde los caciques locales y las redes de clientelismo hasta las fuerzas armadas, cuya formaci\u00f3n, ideolog\u00eda y pol\u00edtica han sido hist\u00f3ricamente moldeadas por Estados Unidos, con un prop\u00f3sito contrainsurgente y anti-popular. Esta continuidad hist\u00f3rica de la \u201cdemocracia\u201d criolla refleja el proyecto de los terratenientes y burgueses que, desde la independencia, sustituyeron a la corona espa\u00f1ola por intereses extranjeros \u2014ingleses y luego estadounidenses\u2014 para explotar al pueblo trabajador. Es la democracia de las masacres perpetuadas por paramilitares hombro a hombro con las fuerzas armadas, de los falsos positivos, del sometimiento de la mayor\u00eda al poder de unos pocos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-480e9e0e9bb7351c195392040e810f6c\">Lo que s\u00ed puede intentar cambiar un gobierno es la careta: presentarse como el abanderado de un gran pacto y un di\u00e1logo nacional con los terratenientes, la gran burgues\u00eda y el imperialismo, dando la falsa sensaci\u00f3n de que con estos sectores se puede negociar y que, voluntariamente, van a entregar la tierra, la plusval\u00eda que extraen del pueblo, el control de nuestros recursos y la soberan\u00eda. Despu\u00e9s de siglos de explotaci\u00f3n y represi\u00f3n, la idea de que una buena gesti\u00f3n gubernamental los har\u00e1 \u201centrar en raz\u00f3n\u201d es, simplemente, un enga\u00f1o. Se siembran expectativas de que basta con derrotar a unos cuantos elementos recalcitrantes de extrema derecha en las elecciones o presionar en el Congreso para aprobar leyes \u201cque beneficien al pueblo\u201d. Es un ejercicio de legitimaci\u00f3n del orden existente, una performance que maquilla la explotaci\u00f3n con discursos de cambio y democracia formal, mientras las estructuras de poder permanecen intactas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-38dc43fe876150c2e0e2433455c0f440\">Los sindicatos, las asociaciones y la juventud quedan a la espera, depositando sus esperanzas en que los cambios vendr\u00e1n desde arriba. La organizaci\u00f3n popular se coloca as\u00ed al servicio de la estructura institucional de las elecciones, subordinada a la l\u00f3gica de apoyar los comicios y luego al presidente en su gesti\u00f3n, para que tenga m\u00e1s fuerza dentro del Congreso y promueva una u otra ley. Con ello, se desarman las organizaciones, la corporativizaci\u00f3n reemplaza la independencia de clase de las organizaciones democr\u00e1ticas y revolucionarias, el pacifismo reemplaza la combatividad, y la lucha de clases es sustituida por la conciliaci\u00f3n con los explotadores, en poner la otra mejilla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-27c066a2048d081bf9bf4d0efd771b9e\">En este Primero de Mayo, D\u00eda Internacional de la Clase Obrera, hacemos un llamado a todo el pueblo colombiano: a los sindicalistas, a la juventud luchadora, a las masas campesinas y a todos los trabajadores. Es momento de defender la democracia y recuperar la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-17d10e7795cb6be012af86f1df0e9bd2\">Defender la democracia significa fortalecer la independencia de clase de los sindicatos, construir organizaciones que rompan con el clientelismo y el corporativismo que los mantiene sumidos en el letargo, y edificar organizaci\u00f3n popular que conquiste y defienda los derechos, como siempre lo ha hecho el pueblo, con lucha. Defender la democracia es tambi\u00e9n defender la democratizaci\u00f3n de la tierra: tierra para quienes la trabajan, destruyendo el latifundio, uno de los problemas m\u00e1s profundos de nuestra naci\u00f3n. Esto no se logra con acuerdos con terratenientes como Lafaurie, ni comprando hect\u00e1reas marginales que ellos deciden ofrecer a precios exorbitantes, sino apoyando la lucha campesina por el derecho a la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-82341bee0258665513976e4c6eb63bdc\">Defender la democracia significa elevar la conciencia de todas las masas que hoy no votan, no para que renueven su confianza en un sistema pol\u00edtico que nunca les ha dado nada bueno, sino para que se organicen y transformen el boicot electoral inconsciente en lucha consciente por sus derechos y contra el Estado explotador. La lucha por la democracia es la lucha por el derecho de rebeli\u00f3n que los pueblos siempre han tenido frente a quienes los explotan. Es la combatividad en busca de una verdadera independencia nacional. \u00bfO acaso se hubiera logrado la independencia de la corona espa\u00f1ola abriendo el di\u00e1logo con los reyes y los Murillo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6e0ea670500dc9a7d64be239079ca239\">Recuperar la esperanza es recuperar la convicci\u00f3n de que es posible cambiar esta sociedad de ra\u00edz, renunciar al \u2018peor es nada\u2019, dejar de conformarnos con migajas. Significa creer en un pa\u00eds libre y soberano. Ganar la esperanza implica tener fe en que el cambio real se logra mediante la organizaci\u00f3n popular, la lucha frontal contra el Estado y las clases dominantes que este protege, y la conquista de los derechos que durante siglos nos han sido negados. Menos circo y m\u00e1s lucha: solo as\u00ed construiremos un pa\u00eds libre y soberano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Defender la democracia significa elevar la conciencia de todas las masas que hoy no votan, no para que renueven su confianza en un sistema pol\u00edtico que nunca les ha dado nada bueno, sino para que se organicen y transformen el boicot electoral inconsciente en lucha consciente por sus derechos y contra el Estado explotador. La lucha por la democracia es la lucha por el derecho de rebeli\u00f3n que los pueblos siempre han tenido frente a quienes los explotan. Es la combatividad en busca de una verdadera independencia nacional.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":29177,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-29176","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"blocksy_meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29176"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29178,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29176\/revisions\/29178"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29177"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevademocracia.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}