por Colaborador Nueva Democracia

El movimiento de liberación nacional en Yemen ha venido cosechando una serie de éxitos en el campo de batalla y se han hecho con el control del Estrecho Bab el Mandeb. Las fuerzas mercenarias, las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita, Estados Unidos e Israel se retiran a costa de sufrir miles de prisioneros y cientos de bajas en el campo de batalla. Los mercenarios que han intentado dividir Yemen, de perpetuar la guerra y el asedio genocida que realiza Arabia Saudita en Yemen, las fuerzas conocidas como Concejo Presidencial de Yemen, y que para la propaganda occidental son el “gobierno legitimo” a pesar que hace mucho no controlan la capital del país, como tampoco a su mayoría de la población, y que afrontan hoy su mayor amenaza existencial y una eventual derrota para los sionistas y los gringos en la región, no encuentran una forma real y efectiva para salir del atolladero en que se estancaron.
En 2004 comenzó la rebelión armada de los hutíes contra el Gobierno de Ali Abdullah Saleh, y en 2009 Arabia Saudí intervino militarmente contra el movimiento, antes de encabezar en marzo de 2015 una coalición que desencadenó una agresión devastadora contra Yemen, con apoyo logístico y de inteligencia de Estados Unidos. En enero de 2024, Estados Unidos y Reino Unido comenzaron a bombardear posiciones hutíes, mientras que Israel lanzó una agresión militar contra Yemen desde julio de ese año, ampliando la intervención militar extranjera en el país.
Según la ONU, los bombardeos de la coalición encabezada por Arabia Saudí habían causado al menos 4.300 muertes de civiles hasta 2018, mientras que las restricciones al acceso de alimentos y ayuda humanitaria golpearon a todo el pueblo yemení.
El declive de las petromonarquias árabes y sus castas aliadas con los imperialistas de “occidente” viene de tiempo atrás, pero el punto de inflexión lo marcó el 7 de octubre del 2023 y el inicio del movimiento de resistencia en Gaza y la lucha contra el genocidio que tuvo repercusión mundial. Las petromonarquias árabes e Israel se vieron obligados por la fuerza a congelar “los acuerdos de Abraham”, las protestas en sus propios países en solidaridad con Palestina hizo perder mucha popularidad a las clases dirigentes en el golfo pérsico, salvo claro, las fuerzas de Ansarullah de Yemen, el único país que estuvo dispuesto de iniciar una guerra contra Israel por su genocidio en Gaza, el movimiento de Ansarullah fue capaz de implantar un asedio comercial contra todos los buques mercantes de Israel y Estados Unidos que atravesaron el Mar rojo, como de igual forma atacar el aeropuerto Ben Gurion con misiles balísticos burlando la “invencible” cúpula de hierro de Israel. El pueblo de Yemen fue capaz de sufrir el bombardeo indiscriminado de Israel y Estados Unidos por aquellos días, resistiendo a su agresión. Todos estos sucesos remarcan el hecho que mientras las castas árabes aliadas con occidente están en declive, el movimiento de liberación nacional en Yemen se encuentra en auge y ahora da un salto vertiginoso que demuestra la fuerza y magnitud del fenómeno.
El movimiento Ansarullah es un movimiento social, político y religioso chiita que desde hace décadas agrupó a muchas tribus pobres en el norte de Yemen, y ahora son las tribus al sur, que tras la llegada de Ansarullah se suman a la alianza y a la luchan por reconstruir su nación libre de la influencia de Arabia Saudita, Estados Unidos e Israel. La sociedad en Yemen ha colapsado como lo que se consideraría una “sociedad moderna” desde hace mucho tiempo, de la misma forma como en otros países en la región donde han sido las propias masas, pueblos y tribus que han debido autogestionarse y crear movimientos políticos y de resistencia mucho más poderosos que los Estados y ejércitos de ciertos países de la región. En Asia occidental tenemos el fenómeno de la resistencia en Gaza, donde es la propia resistencia, es decir el Frente de Armado de lucha de liberación nacional, que gestiona todo entre los escombros de la ciudad en ruinas y mantiene la organización publica y social, ya que el Estado Palestino tutelado por Israel (La Autoridad Palestina) no existe en los hechos, solo formalmente, y es llamado a escena toda vez que lo requiera Israel. El movimiento Hezbolla en el Líbano, que goza de mucha fuerza, poder popular y dominio en la mayoría del Líbano, que fue la fuerza consecuente que enfrento y expulso la ocupación de Israel en el 2000, frente al vendido gobierno libanés y su ejercito regular, en declive y decadencia porque traicionaron a la nación y respaldaron la agresión sionista en curso. Ahora el movimiento Ansarullah en Yemen ha demostrado ser un movimiento sumamente fuerte y eficaz no solo en reestructurar la sociedad y reorganizarla, sino de saber actuar para no solo liberarse del cerco genocida que había impuesto Arabia Saudita, sino luchar contra Israel por el genocidio en Gaza, y librar una guerra contra Estados Unidos y su armada que tuvo que retirarse de la región en el año 2023, Ansarullah salió victorioso, ahora Ansarullah mantiene un importante control estratégico sobre el estrecho de Bab el Mandeb.
No fue sino hasta el 13 de julio del año en curso que Arabia Saudita bombardeo el aeropuerto internacional de Saná en Yemen en respuesta al viaje de una delegación yemení que voló a Irán para las honras fúnebres de su mártir Ali Homeini. Para sorpresa de Arabia Saudita que no esperaba una guerra o de ocurrir contaría con la protección de los Estados Unidos pero ocurrió todo lo contrario: Ansarullah respondió al ataque de agresión de Arabia Saudita con una guerra de liberación mediante una ofensiva que tomó por sorpresa a muchos y ha logrado liberar en tan solo dos días 5700 km², para hacerse una idea de la magnitud del avance cabe recordar que la superficie de Gaza es de 361 Km2, allí Israel destruyó todo en Gaza, pero no ha podido detener a Hamas ni controlar todo el territorio. Lo que ha hecho Ansarullah en dos días es tomar el control de un territorio 16 veces mayor. La fortaleza de los “huties” (como despectivamente lo llama occidente) no solo radica en su fuerte empuje popular y organización, sino que además han aprendido a pelear combinando todas las armas de manera estratégica en el campo de batalla. Pero en este punto, Ansarullah no solo combate contra la influencia extranjera en su país sino que además adecuó toda su infraestructura militar importante mediante túneles lo que le hace imposible a Arabía Sudita, Estados Unidos e Israel destruir sus arsenales y fabricas de drones y misiles balísticos. La combinación de todas las armas en el campo de batalla, la lucha de túneles y la proyección de la lucha para una guerra prolongada y de desgaste es la clave del triunfo de Ansarullah que ahora mantiene un importante control estratégico sobre el estrecho de Bab el Mandeb, una hazaña que demuestra la validez y peso mundial de los movimientos de liberación nacional, y en medio de la guerra de agresión del sionismo y Estados Unidos y el consecuente bloqueo del Estrecho de Ormuz, Bab el Mandeb se convierte en el estrecho que pueda cambiar el mundo. El Estrecho que puede obligar la salida definitiva de Estados Unidos del golfo pérsico.
La consecuencias para Arabía Saudita por la presente guerra van a ser de dimensiones existenciales, su sociedad basada sobre el reclutamiento de fuerza laboral inmigrante para hacerlo todo ademas lo hace muy vulnerable, incluso su policía esta organizada de la misma forma, con fuerza represiva pakistaní e India, puede acontecer que está fuerza extranjera comiencen a huir del país por la grave crisis económica que afrontan tras los ataques al oleoducto este-oeste y al cierre de Ormuz. El jeque de Arabía Saudita es un anacronismo del siglo XXI y su petromonarquía tiene los días contados, las más de 100 operaciones aéreas que despliega sobre Yemen bombardearla para doblegarla no son sino esfuerzos desesperados, el pueblo yemení desde el año 2015 ha sabido resistir a los bombardeos y ha demostrado ser un pueblo más resiliente. Mientras la guerra prosiga y Asarullah continué tomando territorio, e incluso ya se encuentra a las puertas de la importante ciudad Taiz, se presenta un cada vez mayor debilitamiento de Arabia Saudita. Ansarullah es el movimiento de liberación nacional fuerte y en auge y mantiene un importante control estratégico sobre el estrecho de Bab el Mandeb, contribuyendo al avance del creciente movimiento anti-imperialista mundial.
