Editorial – Defender la democracia y recuperar la esperanza

Defender la democracia significa elevar la conciencia de todas las masas que hoy no votan, no para que renueven su confianza en un sistema político que nunca les ha dado nada bueno, sino para que se organicen y transformen el boicot electoral inconsciente en lucha consciente por sus derechos y contra el Estado explotador. La lucha por la democracia es la lucha por el derecho de rebelión que los pueblos siempre han tenido frente a quienes los explotan. Es la combatividad en busca de una verdadera independencia nacional.

Editorial-Dos caminos en el movimiento popular

¡Nuestro llamado se dirige así a los revolucionarios y sectores independientes dentro del movimiento popular a seguir el camino democrático de la lucha clasista y combativa por los derechos del pueblo y la organización de un Frente Independiente Popular!

Editorial – La arremetida yanqui no se derrota con demagogia

Esta reciente arremetida del imperialismo yanqui bregando por conjurar el declive de su hegemonía, no se puede combatir con demagogia y politiquería. Como Lenin enseñara: “la lucha contra el imperialismo, si no se halla ligada indisolublemente a la lucha contra el oportunismo, es una frase vacía y falsa”. La lucha contra el oportunismo es condición indispensable para lograr la unidad del pueblo en nuestro país y de todos los pueblos para conformar combativos frentes antimperialistas a nivel nacional e internacional que puedan hacer frente al imperialismo.

Editorial – Un balance de 2 años del “gobierno del cambio”

En conclusión, el balance de dos años del gobierno de Petro nos ratifica que este es un gobierno aliado del imperialismo, de los terratenientes y de la gran burguesía, las clases que explotan y oprimen al pueblo, que mantienen subyugada y atrasada la nación, los verdaderos enemigos de la revolución colombiana, de la nueva democracia.

Editorial – 8 y 9 de junio: abanderar el papel democrático y revolucionario del estudiantado

Consideramos que solo vinculados estrechamente con el pueblo trabajador y poniendo los conocimientos a su servicio, solo saliendo de la burbuja de la universidad y conociendo las penas y dificultades que vive la gran mayoría de la población, solo con un intenso y disciplinado trabajo cotidiano de concientización y organización que trascienda la palabrería o la efervescencia efímera de la acción combativa, solo con una entrega total y sin reservas a la causa de la verdadera emancipación de todos los oprimidos y explotados, solo así, los estudiantes y profesionales podrán cumplir su vocación histórica.