Así pues, las semanas previas a la posesión del nuevo gobierno del reaccionario Abelardo de la Espriella, ciudadano estadounidense, fiel lacayo del imperialismo yanqui, han sido de una intensa, combativa y enérgica movilización popular y antiimperialista, que inaugura un nuevo periodo de resistencia y combate contra la ultraderecha y sus planes vendepatria. Aunque existen sectores, dentro del movimiento popular, entre los cuales existe temor al nuevo gobierno de ultraderecha, los hechos muestran que ese temor no ha paralizado el movimiento, sino todo lo contrario, el ascenso de un reaccionario como Abelardo, han reavivado el espíritu de lucha del movimiento popular, que ya calienta motores para las grandes batallas que se vislumbra ocurrirán en los próximos años.