por Redacción Nueva Democracia

Los incendios forestales que azotan al Tolima desde hace cerca de dos semanas han dejado a su paso cientos de familias campesinas damnificadas y numerosos cultivos reducidos a cenizas. Las llamas han consumido miles de hectáreas de bosques, pastizales y tierras productivas, destruyendo viviendas y poniendo en riesgo a miles de personas. Una emergencia que ya se extiende por al menos 15 municipios y ha afectado a más de 800 familias evidencia la magnitud de la crisis y, al mismo tiempo, las limitaciones y la falta de respuesta oportuna del Estado colombiano frente a las necesidades de las comunidades campesinas.
A continuación, compartimos un testimonio de un activista popular de la Red Independiente Estudiantil:
“Acá en el departamento estamos viviendo una situación muy difícil. Usted sabe que el país viene atravesando diferentes tipos de desastres naturales, en los cuales el terremoto acaparó toda la atención nacional, pero lo que estamos viviendo acá en el departamento es una emergencia para mí nacional, ya que, de los 40 municipios, 28 se encuentran en llamas, en incendios.
Se han consumido aproximadamente unas 15 mil hectáreas de bosques y de cultivos, dentro de los diferentes municipios, Ibagué se encuentra totalmente rodeada por los incendios. Se han podido apagar diferentes tipos de conflagraciones, pero por los altos vientos y por la fecha que hay muchos vientos, vuelven y avivan con más intensidad. En ese momento la ciudad de Ibagué se encuentra con un smog de humo que no permite ni siquiera ver las montañas.
La Universidad del Tolima suspendió las clases temporales por los dos acontecimientos, por el terremoto y por los incendios en diferentes zonas y se declaró el estado de emergencia en el departamento del Tolima, en la cual todos los colectivos estamos activos, mandando ayudas y estando pendientes de las poblaciones. Nosotros como el colectivo Red Independiente estamos yendo a los municipios más cercanos de Ibagué, pero hay unos municipios que están mucho más lejos y que están viviendo el mayor azote de este fenómeno. Los incendios algunos son provocados y se salen de control, otros son creados por la basura, por el plástico, otros también por la tierra muy árida y la sequía muy fuerte ya de muchos meses sin llover, pues hacen que esto se precipite en las altas llamas.
¿Qué estamos pidiendo nosotros? Estamos pidiendo ayuda a la población campesina, estamos solicitando extintores para enviar a las casas de los campesinos para que ellos puedan apagar focos de incendio en sus hogares, estamos pidiendo máquinas fumigadoras para poder meterle litros de agua y que la gente de manera manual salga a combatir los incendios. Estamos pidiendo agua, ayuda, más que todo material de primeros auxilios, ya que, pues comida hay en el territorio, hay mucha comida, pero lo que no hay es agua, lo que no hay son extintores, lo que no hay son mangueras para poder dispersar el agua, entonces a disposición para todo ese tema.
La verdad nosotros estamos difundiendo la información a todos nuestros hermanos de diferentes regiones, Bogotá, Medellín, Santander y queremos que ustedes también en sus territorios por favor prevengan las quemas, por favor prevengan los fuegos innecesarios y por favor estén muy pendientes de los focos de incendio porque si no se les presta atención puede pasar como aquí que ya después es algo incontrolable, son cientos de hectáreas quemándose a la vez.”
