
“Los imperialistas y todos los reaccionarios son tigres de papel.” (Presidente Mao Tsetung).
Este 26 de diciembre se cumplen 132 años del nacimiento del principal líder de la Revolución China, así como de un gran dirigente y maestro del proletariado internacional, el Presidente Mao Tsetung.
En el siglo XX, la Revolución Proletaria Mundial alcanzó grandes logros y triunfos, pero tres hitos destacan durante todo el siglo: la Revolución Bolchevique (1917), la Revolución China (1949) y la Gran Revolución Cultural Proletaria -GRCP (1966). El primer hito dirigido por el Gran Lenin, y los últimos dos, dirigidos por el Presidente Mao Tsetung. A lo largo de toda su vida, dedicada enteramente a la causa de la revolución, y siendo la práctica revolucionaria la fuente y comprobación de su pensamiento, Mao Tsetung realizó importantes contribuciones y desarrollos a la teoría revolucionaria del marxismo-leninismo.
Para lograr el triunfo de la Revolución China, dirigida por el Partido Comunista de China (PCCh), con Mao Tsetung como su jefe, el pueblo chino tuvo que derrotar a las clases explotadoras, es decir a los terratenientes, la gran burguesía y a los imperialistas, a través de una larga y cruenta lucha armada revolucionaria. Fueron necesarios 22 años de guerra revolucionaria, para que el pueblo chino conquistara el poder e iniciara la construcción del socialismo, siguiendo el ejemplo del socialismo soviético.
A lo largo de todo este proceso, la dirección justa y correcta del Presidente Mao Tsetung, plasmada en sus orientaciones, surgidas del análisis concreto de los problemas concretos del proceso revolucionario, y guiado siempre por la teoría revolucionaria del marxismo-leninismo, desempeñaron un papel fundamental para alcanzar el triunfo.
El Presidente Mao Tsetung resolvió el problema de cómo el proletariado y el pueblo, inicialmente débil y desorganizado, puede a través de un proceso prolongado y siguiendo una línea política justa, convertirse poco a poco, en fuerte y poderoso, para derrotar a sus enemigos, las clases explotadoras y conquistar el poder parte por parte. El Presidente Mao recogió toda la experiencia de esos 22 años de guerra revolucionaria, en su teoría sobre la Guerra Popular Prolongada.
También se enfrentó al problema de qué tipo de revolución corresponde en los países oprimidos y atrasados del tercer mundo. Países donde no se culminaron las revoluciones burguesas, sino que, ya en la época del imperialismo (s. XX), las potencias mundiales como Inglaterra, Alemania, Japón, EE.UU., aliadas con la gran burguesía y los terratenientes de las naciones oprimidas (clases lacayas del imperialismo), impiden el desarrollo nacional e independiente. En ese contexto, Mao Tsetung planteó la necesidad de la Revolución de Nueva Democracia, entendida como una revolución burguesa de nuevo tipo, dirigida por el proletariado a través de su Partido Comunista, cuyo papel es culminar las tareas inconclusas de la revolución burguesa, pero ligadas inmediatamente e ininterrumpidamente con las tareas de la revolución socialista.
Una vez conquistado el poder, el Presidente Mao Tsetung, a la cabeza del PCCh, dirigió la construcción del socialismo en China, convirtiendo poco a poco el país en una nación próspera, avanzando en la tecnificación del campo, el desarrollo de la industria, el impulso de la educación a todos los niveles, la solución de problemas fundamentales de las masas trabajadoras como la alimentación, vivienda, salud, etc., logrando condiciones de vida que nunca antes el pueblo chino había gozado. Todo lo anterior movilizando la inagotable y poderosa fuerza de millones de obreros y campesinos, que, involucrados en la construcción de una sociedad que realmente era de ellos y para ellos, a través sus aparatos de poder popular, desplegaban su iniciativa para resolver todos los problemas y adversidades. Con la gran fuerza de las masas trabajadoras, guiadas por una línea revolucionaria marxista-leninista pensamiento Mao Tsetung, y con ayuda de la Unión Soviética, el nuevo poder de los obreros y campesinos, avanzaba firmemente en el desarrollo económico, político y social.
Sin embargo, en medio de la construcción del socialismo, se presentaba una dura lucha sobre qué camino tomaría la nación china: el camino del socialismo o el camino del capitalismo. Las clases explotadoras derrocadas, ansiaban recuperar el poder perdido y conspiraban para ello en las sombras; las potencias imperialistas, angustiadas por la influencia que la revolución rusa y china alcanzaban sobre las masas trabajadoras del mundo, ansiaban destruir el socialismo en aquellos países; y el surgimiento de una nueva burguesía en el seno del PCCh y del proletariado chino, que ansiaba apropiarse de la riqueza pública y convertirla en propiedad privada; eran elementos que generaban la posibilidad de que China abandonara el camino revolucionario y tomara un camino contrarrevolucionario.
En ese contexto, el Presidente Mao Tsetung dirigió la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP) entre 1966 y 1976. La GRCP fue una masiva movilización, durante 10 años, de las amplias masas obreras y campesinas, con la juventud como punta de lanza en sus inicios, contra la restauración del capitalismo en China.
Durante una década los revolucionarios chinos, encabezados por Mao Tsetung, libraron grandes batallas en el terreno económico, político, ideológico y cultural, contra una nueva burguesía surgida y enquistada al interior del Partido Comunista, el Ejército Rojo y del Estado socialista. Nueva burguesía conformada por viejos dirigentes corrompidos, que buscaban, de manera solapada, restaurar la propiedad privada sobre los medios de producción y la explotación de las masas trabajadoras para su enriquecimiento personal y privado, usando para ello todo tipo de discursos y conspiraciones, disfrazados de “teoría revolucionaria”. De palabra se decían marxistas pero en realidad eran revisionistas, burgueses infiltrados en las filas del proletariado. Lo anterior hacía bastante compleja la lucha de dos líneas al interior del PCCh y de toda la sociedad china. Los revolucionarios chinos, guiados por Mao Tsetung, emprendieron grandes batallas por desenmascararlos e impedir la restauración.
El Presidente Mao Tsetung es reconocido como el principal líder de la lucha contra los revisionistas soviéticos, restauradores del capitalismo en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Precisamente, el proceso de restauración del capitalismo en la URSS y la firme lucha contra este, liderada por Mao Tsetung desde 1956, dejó grandes enseñanzas para los comunistas y revolucionarios chinos, que influyeron en el desenvolvimiento teórico y práctico de la GRCP.
Antes de su muerte, el Presidente Mao Tsetung instruyó a la camarada Chiang Ching, de que, si los revisionistas usurpaban el poder, entonces los revolucionarios debían volver a Yenan. Es decir, volver a las armas, desenvolver nuevamente una Guerra Popular, y reconquistar el poder para el proletariado y el pueblo. Lamentablemente, en 1976, después de su muerte, los revisionistas chinos realizan un golpe de Estado, encarcelan a los más firmes seguidores de la línea revolucionaria del Presidente Mao Tsetung, difundiendo todo tipo de calumnias contra ellos y acusándolos de traidores. Además, reprimen violenta y sangrientamente a las masas y dirigentes que se levantaron contra el golpe contrarrevolucionario, e inician el proceso de restauración capitalista, convirtiendo paulatinamente a China, en la potencia imperialista que es hoy.
Gran derrota para las masas trabajadoras de China y de todo el mundo, que los historiadores y “politólogos” a sueldo del imperialismo, distorsionando los hechos, aprovechan para negar la posibilidad de acabar con el capitalismo y construir el socialismo. Pero lejos de eso, la GRCP, bajo la dirección del Presidente Mao Tsetung, fue una gran experiencia que enseñó al proletariado y a las masas trabajadoras, el camino para conquistar nuevas alturas en la larga marcha hacía el comunismo.
La GRCP es un gran desarrollo de la teoría y práctica marxista, surgido de la práctica revolucionaria china, particularmente de la intensa, hostil y antagónica lucha de clases, entre el proletariado y la burguesía, dentro de la sociedad socialista, proceso que fue nutrido por la lucha de dos líneas a nivel internacional contra la restauración del capitalismo en la URSS. Desarrollo del marxismo que arma ideológica y políticamente al proletariado internacional, para continuar la revolución durante la época histórica del socialismo y conducirla hacía el comunismo, en dura lucha contra la burguesía, y contra las viejas ideas y costumbres de la antigua sociedad capitalista que se resiste a morir.
La obra de Mao Tsetung y todos sus aportes, se dieron en medio y al servicio de la Revolución China como parte de la Revolución Proletaria Mundial. Enseñanzas y lecciones que dicho proceso revolucionario dejó como herencia a todos los pueblos del mundo. El Presidente Mao Tsetung consagró toda su vida a la revolución y de allí fue derivado todo su pensamiento. Dirigiendo la Revolución China y la GRCP, aplicando el marxismo-leninismo a dichos procesos, se convirtió en un gran jefe y maestro del proletariado internacional, reconocido como fiel continuador de Marx, Engels, Lenin y Stalin.
Por lo anterior, el 26 de diciembre de cada año, comunistas y revolucionarios alrededor del mundo, conscientes de las enormes contribuciones del gran dirigente chino, conmemoran su natalicio y difunden su pensamiento.
Para conocer más sobre los aportes del Presidente Mao Tsetung a la Revolución Proletaria Mundial y al marxismo, invitamos a consultar sus Obras Escogidas que se encuentran fácilmente en internet. Y para conocer un poco más sobre su vida, invitamos a leer la autobiografía titulada “Mi vida”, parte del libro Red Star Over China, de Edgar Snow (1938).
