
Hezbola se funda de hecho en el año 1982, un año critico de la guerra civil libanesa que desangró al país en más de 15 años guerra (1975-1990), guerra atizada y exacerbada por la influencia sionista en su afán político de dividir y destruir el Líbano.
Hezbola o el partido de Dios es una organización política partidista de origen chii que nació en medio de la lucha y liberación del Líbano de las garras sionistas y de la nociva influencia norteamericanas en el marco de la guerra civil, fue la única organización que no entregó las armas tras las desmovilizaciones y tratados de paz que existieron después de 1991 y desde entonces se ha mantenido en lo que se ha denominado el “eje de la resistencia”. El Líbano es un país multicultural y multiconfesional donde habitan más de 5 millones de personas. Las religiones mayoritarias en el Libano son el islam con un 53% (casi dividido en mitad suni y chii), con cerca de 41% de cristianos y un 6 % de drusos. El Libano también acoge una gran cantidad de inmigrantes de países vecinos, entre los cuales se encuentran cerca de 1.5 millones de sirios y por lo menos un 9.5% de libaneses son de origen palestino, todos ellos han sido desplazados de las guerras que ha provocado Estados Unidos e Israel en sus países.
El pueblo chii ha sabido sobrevivir porque ha luchado, porque ha asimilado en la práctica la lucha prolongada y asimétrica, y de todas las fuerzas que luchan en el Medio Oriente, no hay que echar al traste todas las ideas que en el terreno ayudaron a sembrar en el movimiento de resistencia nacional, los revolucionarios en las décadas pasadas, más concretamente los maoístas que popularizaron la idea de combatir y hacer guerra de túneles, trabajo de masas y guerra prolongada. Es así que vemos a Hezbola, un movimiento religioso de resistencia nacional con un brazo armado más poderoso y con una infraestructura en túneles muy superior al Ejercito y Estado libanes, y con una influencia y organización en las masas, donde son ellos los quienes coordinan “quien barre una calle determinada en la mayoría de barrios del sur del Libano”, cumplen la función publica mejor que el Estado títere de Israel. Un poder dentro del gran poder de Israel en la zona que lleva décadas en lucha. El Estado libanes no es otra cosa que el resultado del triunfo en la guerra civil de la alianza sionista y cristiana, y el sometimiento de los chiies y sunies a ellos. El Estado y el ejército libaneses fueron incapaces de desarmar a Hezbola, incluso después del ataque de infiltración que hizo Israel en la operación de la detonación de los beepers y radios de comunicación de Hezbola a mediados de agosto de 2024 y en plena escalada y guerra después de la guerra que desató el 7 de octubre tras Al aqsa, ataque en el que resultaron heridas y mutiladas cerca de 3500 personas y muertas más de 30, luego del ataque por infiltración, Israel bombardeo el Líbano y también llevo a cabo ataques de decapitación contra Hezbola con éxito, lo que obligó a Hezbola a cierto retroceso y a desaparecer del “Escenario público”.
Pero Hezbola es como el ave fenix -capaz de resurgir de las cenizas-, se refugio en las entrañas de la tierra para resurgir fuerte y organizado, pasando a la ofensiva y sorprendiendo a Israel tras la guerra que inició por el descarado y pérfido ataque de la coalición “Epstein”, es decir, el eje Yanqui-Sionista, el pasado 2 de febrero. En la presente guerra en el sur del Líbano por la invasión israelí, Hezbola ha logrado destruir y sacar de combate cerca de 100 tanques Merkava, sumada a cuantiosas bajas y emboscadas y al derribó varios Hermes, drones de mucha tecnología y elevado costo israelí. Hezbola ahora tiene a tiro de pato gran parte de Israel con el uso de sus drones y misiles, ya que la “cúpula de hierro” colapso en su capacidad de interceptación tras la destrucción de los billonarios radares en todo el Medio Oriente en propiedad de la coalición Epstein.
Étnicamente hablando los chiies están asentados al sur del Libano, en contacto directo y lucha constante por ser frontera con Israel, pero la influencia sionista y yanqui en todo el medio oriente se ha visto comprometida por el genocidio en Gaza. El veneno sionistas en la sociedad libanesa ha venido disminuyendo porque todo el medio oriente sabe lo que es una limpieza étnica y saben sobre los planes de la coalición “Epstein” sobre el gran Israel. La impotencia israelí por no llevar a cabo sus planes de dominación se refleja en el descarado bombardeo indiscriminado del Libano, zonas donde no existe influencia chii, solo cristiana y suní, lo que ha llevado a un completo rechazo a la guerra de agresión y a un apoyo y simpatía por la causa de la resistencia nacional, el gobierno libanes en cualquier momento va a afrontar protestas y una eventual guerra civil en su contra, pero está vez la balanza está de la otra parte. Están tan desmoralizados que fracasaron en su reciente intento de intentar desarmar a Hezbola debido a las presiones sionistas sobre sus cabezas, la misma base del ejercito libanes ha comenzado a odiar a Israel, una situación volátil y una bomba de relojería que puede hacer cambiar la situación drásticamente.
La farsa de negociaciones y acuerdos entre el Gobierno del Libano e Israel no tiene otro fundamento que el de levantar mediaticamente la imagen publica de Israel, ya que Hezbola le está asestando una gran paliza en el campo de batalla, no quedándole al sionismo otra que desatar su ira sobre las masas atacando indiscriminadamente en lo que denomino Trump, volverlos a la edad de piedra, atacando indiscriminadamente edificios civiles, hospitales y escuelas. Más de 3500 libaneses, la mayoría mujeres y niños han muerto en los bombardeos de la presente guerra. Lo cual no hace sino aglutinar la voluntad de luchar no solo de los chiies, sino de las masas en general en el mundo y en todo el medio oriente.
En todo el medio oriente se está desarrollando una gran lucha, la guerra de rapiña encabezada por el imperialismo yanqui e Israel han encontrado el rechazo y repudio de los pueblos del mundo, y ahora Irán esta sirviendo a resistir contra los planes de Trump de mayor intervencionismo y agresión de Estados Unidos en diferentes partes del mundo.
Una eventual crisis mundial por el aumento de los precios de los combustibles, fertilizantes y mercancías en general por el bloque contra el Estrecho de Ormuz, no solo hará crecer el odio e indignación mundial contra Estados Unidos e Israel , sino que servirá a debilitar la influencia gringa en el escenario mundial lo cual a su vez incentiva la lucha de liberación nacional, obliga al reajuste imperialista del mundo y allana el terreno de la marcha objetiva de la revolución proletaria mundial.




