Por Colaborador de Nueva Democracia

En la alocución presidencial del pasado 13 de septiembre, Abelardo De La Espriella afirmó que la Policía Nacional tendrá autorización para ingresar a las universidades públicas e intervenir contra quienes impulsan “actos violentos” y afirmó que, “la autonomía universitaria, no está por encima del orden público”.
El gobierno reaccionario de Abelardo, lacayo del imperialismo yanqui, que ya ha emprendido actos de terrorismo contra la población rural, disfrazados de operativos contra el ELN y ha desplazado a poblaciones afectadas por los bombardeos, ahora plantea que hay que oponerse contra el “vandalismo” y la violencia ejercida en los campus universitarios, categorizándolo como “terrorismo urbano”.
Durante la alocución, se hizo una peligrosa generalización donde vincula los ejercicios y actos de protesta popular y estudiantil con actos de vandalismo o daños a la comunidad, asegurando que los campus son espacios donde se resguarda el terrorismo. Abelardo no tiene interés en la seguridad del estudiantado, aunque así lo asegure, realmente el objetivo de esta alocución es demostrar que el Estado reaccionario busca frenar las diferentes coyunturas y actividades revolucionarias y democráticas que van en contra de su gobierno, disfrazándolas de actos “vandálicos”. En palabras del propio Abelardo: “la policía nacional será la primera autoridad operativa para atender estas situaciones y podrá actuar cuando desde las universidades se preparen actos vandálicos o terroristas”.
Desde que comenzó el nuevo gobierno de Abelardo, en varias universidades públicas del país, se han presentado protestas, con bloqueos de vías, quemas de símbolos reaccionarios, como la imagen de Abelardo o la bandera de Israel, marchas, entre otras formas de lucha. Algunas de estas protestas fueron reprimidas por el Esmad ocasionando la resistencia y combate del estudiantado.
Dar vía libre a las fuerzas de la represión, dentro de las universidades, para detener actos de protesta es otra forma de atacar la autonomía universitaria y otra forma en la que el gobierno ejerce la represión a las luchas populares.
Frente a esta realidad, ya en redes sociales circulan todo tipo de expresiones de rechazo, donde los estudiantes plantean la necesidad de oponerse a los ataques de la reacción contra la lucha popular y estudiantil, así como la necesidad de seguir resistiendo ante cualquier intimidación por parte de las fuerzas opresoras del Estado gran burgués terrateniente, impulsando un movimiento estudiantil al servicio del pueblo.




