Artículo de opinión escrito por un Colaborador de Nueva Democracia

Tras las elecciones en Colombia y el reciente terremoto del 10 de agosto que destruyó gran parte del occidente del país, parte de la opinión pública comenzó a cuestionar la injerencia del sionismo en los asuntos nacionales. Aunque si se da un vistazo en retrospectiva, la injerencia sionista no es reciente. Colombia mantenía vínculos comerciales con Israel en la venta de materias primas como el carbón, acuerdos en materia de inteligencia y espionaje, que incluyó la venta de software espía y también en su momento el adiestramiento de fuerzas paramilitares.
Luego de la derrota del petrismo en las elecciones presidenciales y el estancamiento y parálisis de la socialdemocracia en general, en donde Petro reconoció un fraude electoral, mientras que su abanderado en las presidenciales aseguró que no y terminó siendo parte del fraude en la segunda vuelta presidencial, se hizo público que el software del manejo de la información electoral está en propiedad de manos privadas, y que los mayores accionistas de dicha firma mantiene fuertes vínculos con Black Cube, un polémico monopolio de software de vigilancia y espionaje fundado por sionistas “retirados” y hoy con mucha injerencia en la esfera de influencia yanqui. El fraude implica la información de todos los votos en el extranjero en las pasadas elecciones presidenciales, que en segunda vuelta fueron más de 610 mil votos.
Luego de la catástrofe del 10 de agosto y tras las fuertes luchas de las masas por sobrevivir y recuperar a los sobrevivientes, los sepultados y heridos, con las lamentables cifras de miles de familias que se encuentran sin hogar, ni medicinas, alimentos o agua, que no encuentran una oportuna respuesta pública, en Cali se pudo evidenciar cómo el descontento popular frente a la actuación criminal y negligente de la alcaldía, hizo que el alcalde fuera expulsado con quejas, reclamos y piedras de un barrio destruido en la ciudad. Al mismo presidente se le ha visto regalando balones de fútbol, posar para la foto, y salir de las zonas sin resolver problemas urgentes y necesarios para la población, mientras que niega la ayuda internacional y bloqueó incluso el ingreso de los famosos “topos mexicanos.” En esta tragedia se hace ver más claramente la catadura de la nueva presidencia de la república en manos de un posible agente de las agencias gringas y sionistas en el poder. Es el reencauche del estereotipo de presidente de la ultraderecha como Bukele en el Salvador, Milei en Argentina y todo lo que llaman el “Escudo de las Américas”, se presentan como pro-dictadura y de mano dura, pero en la práctica “raspan la olla” y entregan aún más las naciones, sus recursos y sus tierras a la injerencia sionista y norteamericana.
La gota que rebosó el vaso fue la llegada de 81 militares israelíes al país que vinieron hacer lo que algunos llamaron propaganda de la tragedia, su llegada se realizó luego de las 72 horas del sismo, lo cual implicaba que materialmente ya no iban a rescatar a nadie con vida, pero su actuación fue más bien propagandística que real, llegaron a posar para la foto y retirarse de la zona inmediatamente. En algunos de los casos se generaron roces y confrontación con los soldados israelíes, que con uso de la fuerza pública obligaron a los rescatistas voluntarios y a la misma gente del pueblo que coordinaba la remoción de escombros y búsqueda de supervivientes, para posar para la foto y luego irse. El mismo Roni Kaplan quedó en video cuando a uno de los socorristas colombianos le reprochó la exclamación: ¡Palestina Libre!, a lo cual el sionista Kaplan respondió en tono cínico y abominable: “Palestina nunca será libre.”
La fachada de la nueva presidencia de la República reconoció el mismo 10 de agosto la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, propiedad de Siria y que Israel ocupa de manera criminal desde 1968. Siendo la segunda nación en reconocerla luego de Estados Unidos, la alineación de la nueva presidencia con el sionismo y con los gringos es absoluta, incluso por encima de la crisis de la derecha colombiana.
La influencia del sionismo por el mundo es igual al veneno que se dispersa por un cuerpo silenciosamente y lentamente lo destruye. Es así que Israel lo que no destruye lo corrompe, y muchas de sus relaciones internacionales se enfocan en estrechar vínculos con lo peor y más reaccionario de las sociedades con las cuales se asocia. En el medio oriente, Israel y Estados Unidos financiaron y armaron a los grupos yihjadistas “rebanacuellos” que hoy gobiernan Siria. Israel mantiene fuertes vínculos con ciertos grupos y carteles mexicanos a los cuales vende software espía, asesoramiento y armas. Con Europa, Israel se ha relacionado con la ultraderecha europea que roza ya en su fanatismo y añoranza de sus pasados fascistas, basta ver a Meloni en Italia y al mismo Zelensky en Ucrania, que rinden homenaje a líderes nazis de la segunda guerra mundial. Europa hoy paga el precio de apoyar todas las guerras en el medio oriente en las cuales se comprometió Estados Unidos e Israel desde la década de los 90 del siglo pasado, hasta pasar por el genocidio en Gaza y toda la guerra del medio oriente actual. Hoy Europa enfrenta la crisis social de todas esas guerras y destrucciones mediante la inmigración. Por ejemplo, en la mayoría de colegios en Inglaterra ya cada 6 niños de 10 que asisten tienen nombre musulmán. La población inmigrante, más vigorosa y laboriosa, ha sido víctima de la misma islamofobia y la reacción de todos los países europeos.
Hoy en Colombia el imperialismo yanqui y su perro de presa Israel, quieren imponer mano dura para desmantelar, no solo lo poco de derechos y libertades que ganó el pueblo colombiano en el pasado levantamiento popular y que luego parcialmente Petro reconoció para conciliar con la derecha colombiana, sino que vienen a destruir la biodiversidad, la naturaleza y en últimas la nación, al planear el fracking e intensificar la guerra al volver a ratificar la aspersión con glifosato, acompañado de la llegada de 3 drones gringos MQ-9 Reaper. Dron de alta tecnología que va a ser operado por operadores gringos en territorio colombiano.
Queda organizar la potencial y emergente respuesta popular al nuevo gobierno pro sionista y ultra derechista de Abelardo. En Argentina la propuesta de ley de venta de tierras a extranjeros fue tumbada con la presión y las protesta en las calles. La propuesta de ley fue lanzada convenientemente luego de que incendios devastaran la Patagonia y algunos de ellos fueron demostrados como provocados por extranjeros israelíes, lo cual representa una victoria frente al nefasto y lunático de Milei. En Colombia la memoria está fresca y la experiencia adquirida por la juventud en el Gran levantamiento Popular es un potencial al cual en la medida que se agudice la situación social tendrá que emerger de nuevo para tomar las calles y echar atrás la arremetida imperialista contra el pueblo.




