Auge de la lucha popular en Europa

Miles de jóvenes, estudiantes, trabajadores y sindicatos tomaron las calles de Albania, Bélgica, Grecia, España, Portugal, Italia y Francia durante octubre, en una oleada de movilizaciones contra la corrupción, los recortes presupuestarios, el deterioro de la educación pública, los bajos salarios y el encarecimiento de la vivienda. Las protestas, que en varios países derivaron en huelgas, bloqueos, barricadas y enfrentamientos con las fuerzas policiales, expresaron el creciente descontento social ante el aumento del coste de la vida y el deterioro de las condiciones laborales y sociales.


Miles de trabajadores, estudiantes y sindicatos se movilizaron en Bruselas contra los recortes presupuestarios, las medidas de austeridad y el deterioro de los servicios públicos, con huelgas, bloqueos y enfrentamientos con la policía.

Estudiantes secundaristas, universitarios y docentes protagonizaron masivas movilizaciones el 21 de octubre contra la falta de financiación educativa, los bajos salarios, el deterioro de las escuelas y el alto coste de la vivienda. En Atenas se concentraron alrededor de 10.000 personas, con acampadas frente al Parlamento y huelgas docentes y sanitarias.

Miles de personas se movilizaron contra la crisis de la vivienda, los alquileres abusivos y la especulación inmobiliaria, exigiendo medidas para garantizar el acceso a una vivienda digna. El 3 de octubre hubo protestas en más de 50 ciudades.

Miles de personas se movilizaron contra la crisis habitacional, la especulación inmobiliaria y el aumento descontrolado de los alquileres, exigiendo vivienda digna y accesible. Las protestas incluyeron acampadas en Lisboa y Oporto, desalojos policiales y nuevas concentraciones; el 20 de octubre, 55 personas fueron detenidas durante el desmantelamiento de los campamentos.

Jóvenes y trabajadores se movilizaron el 17 y 18 de octubre contra el alto coste de la vida, los bajos salarios y la precariedad, con protestas en Milán, Turín, Bolonia y otras ciudades. Las jornadas fueron combativas, con barricadas, incendios, saqueos y enfrentamientos con la policía; los sindicatos convocaron una huelga general para el 20 de noviembre.

Las movilizaciones de estudiantes secundaristas continuaron durante octubre contra los recortes a la educación pública, la falta de docentes y el deterioro de las condiciones de estudio, confluyendo con masivas y combativas jornadas contra el alto coste de la vida y la pérdida del poder adquisitivo. A pesar la intensa represión y de las más de 7.950 detenciones (el 90% menores de edad) la lucha continúa. El 17 de octubre, las protestas reunieron entre 550.000 personas, según el Gobierno, y 800.000, según los convocantes, con enfrentamientos con la policía, barricadas, incendios y saqueos en varias ciudades.