Campesinos en Aguas Blancas, Cesar dan ejemplo de lucha combativa y muestran el camino popular

Recuperar la confianza las propias fuerzas, desechar la ilusiones y preparar la lucha, osar tomar la tierra, atreverse a dar el primer paso para infundir esperanza donde han infundido miedo, ese el ejemplo que dejan hoy los campesinos y campesinas en Aguas Blancas, una muestra del camino que debe seguir el movimiento popular y en particular el movimiento campesino, levantando la bandera de la toma de tierras como única vía para recuperar la tierra.

AND – Campesinos desafían al latifundio y realizan toma de tierras en Colombia

Bajo las consignas de “¡Tierra para quien la trabaja!” y“¡Recuperar la tierra es nuestromandato!”, el campesinado pobre rompió con la inercia institucional y la eterna espera, reafirmando que el derecho a la tierra se conquista mediante la lucha combativa y organizada contra el dominio semifeudal que asfixia a la nación colombiana.

El paramilitar Hugues Rodríguez frustrado ante la organización del campesinado en Aguas Blancas, Cesar

Los campesinos han resistido a las intimidaciones de la reacción al servicio del terrateniente; han bloqueado la vía contigua al predio y con su firmeza han avanzado en arrinconar al viejo Estado para forzarlo a llegar a acuerdo previo, a través de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), para reconocer legalmente la propiedad de la tierra que conquistaron con organización y lucha.

Masiva manifestación del 1 de Mayo, día internacional del trabajador, en Colombia

Jóvenes estudiantes y trabajadores que se recogen en el antiimperialismo arengaron contra la explotación del pueblo, en favor de las luchas de liberación nacional y antiimperialistas en curso en el mundo, especialmente Palestina e Irán. Jóvenes anti-fascistas y anarquistas también expresaron sus consignas, volantes, pancartas y grafitis que demostraron una actitud crítica ante el gobierno actual y el Estado como un todo. Estructuras organizativas que operan a nivel mundial como la Liga Antiimperialista Internacional, también hicieron parte de esta corriente política independiente del sector alineado con el gobierno.

Actualización de conflictos por la tierra en el campo colombiano

Estas movilizaciones indican cómo, pese a los esfuerzos de pacificación a través de conciliación de clases que ha impuesto el gobierno nacional, el clima de agitación social sigue, pues, persistente en el campo colombiano. Con ello, recobra importancia el reconocimiento político de que la tarea histórica de democratización de la tierra sigue estando plenamente vigente, y el gobierno actual ha creado una situación en la que las masas usan sus promesas para legitimar las acciones combativas de lucha contra el latifundio, al tiempo que demuestran la falta de compromiso práctico del ejecutivo en llevar a cabo esas tareas.

Tierra para quien la trabaja: la lucha campesina avanza

La consigna “Tierra para quien la trabaja” sigue más vigente que nunca; sigue en el más profundo anhelo del campesinado, en la montaña, se adentra en la Amazonía, se refleja en cada predio ocupado, en cada sembrado defendido. La toma de tierra es justa: es la legítima reivindicación del campesino, pero no solo suya; es de toda la nación. Porque destruir el latifundio es la base sobre la cual el país puede recuperar su soberanía nacional. Mientras la ley y los discursos prometen, mientras los titulares criminalizan, la lucha por la tierra continúa hablando por sí misma: hay que saberla escuchar y defender.

Integración Campesina del Cesar impulsa campaña por los derechos de los campesinos y contra la criminalización de la lucha por la tierra

Integración Campesina del Cesar dedica su práctica política actual, retomando el legado de lo más avanzado de las luchas por la tierra en Colombia y realizando campañas de agitación, como la que llevan a cabo actualmente, que permiten que campesinado pobre y sin tierra, y la sociedad en general, reconozcan al latifundio como un obstáculo para el desarrollo de nuestro país.

Situación de lxs presxs por luchar bajo el gobierno de Petro y la desmovilización social

Sigue siendo una tarea política y democrática liberar nuestrxs presxs, situación que es indignante ante la impunidad que reina por los crímenes del terrorismo de estado y la corrupción que exonera el paramilitarismo y los mandos militares de una historia de violencia y sistemática represión a la protesta social. Nuestra tarea es construir fuertes movimientos que luchen y presionen por medio de la movilización en la calle y la organización popular, que levanten esta lucha con plena independencia política y de clase frente a cualquier gobierno, que luchen incansablemente por lograrlo. Esa es nuestra vía.